Nicolás Maduro afirmó este martes que su Gobierno ha intentado mantener “relaciones de respeto” con Estados Unidos, destacando que Venezuela “no es ni será colonia” de ningún “imperio” del mundo.
“El imperio está agresivo. Allá ellos. Quienes pierden son ellos. Nosotros hemos querido tener relaciones civilizadas, de respeto. Venezuela es un país libre, no somos colonia de nadie, ese tiempo se acabó. Nuestro mensaje siempre ha sido tener comunicaciones de respeto, pero allá decidieron agredir al mundo entero”, comentó en cadena nacional.
Señaló que la “derecha fascista” venezolana le “impuso” al país norteamericano un plan “en contra” de los migrantes en Estados Unidos; sin embargo, reiteró que “no podrán ganarle a un pueblo decidido a ser libre y soberano”.
Sobre la detención de migrantes en El Salvador, informó que siguen tramitando “todas las acciones legales” para gestionar el traslado de los venezolanos al territorio nacional. “Los están persiguiendo. Seguiré abogando para liberar a todos los venezolanos que están presos en Estados Unidos, El Salvador y México”.
Maduro le exigió a la administración de Donald Trump que respete los derechos humanos de los migrantes, puntualizando que las detenciones en su país se pueden considerar “secuestro”.
Precisó que su Gobierno “no ha planificado ninguna invasión” con el Tren de Aragua a Estados Unidos, por lo que le pidió “no caer en mentiras”. “Es un insulto decir que Venezuela planificó una invasión a Estados Unidos, abran los ojos”.
Por su parte, la vicepresidenta Delcy Rodríguez calificó al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, como “un ser despreciable” debido a que “todos los días piensan cómo hacerle daño” al país.
Resaltó que, a pesar de las medidas, la administración chavista seguirá “trabajando” en programas sociales que “ayuden” a los sectores más vulnerables.