El número de muertes por el potente terremoto que sacudió a Birmania el pasado viernes subió a 2.886, mientras los heridos ascendieron a 4.639 y todavía 373 personas permanecen desaparecidas, informó este miércoles el Consejo de Administración Estatal.
Myo Nyunt, presidente de la Sociedad de la Cruz Roja de Myanmar, dijo a Xinhua que todavía hay obstáculos clave para las operaciones de rescate en curso. En ese punto, mencionó temas referentes a la evaluación del desastre y coordinación logística.
Nyunt además señaló que, debido a las preocupaciones de seguridad en las zonas afectadas, los equipos de rescate han enfrentado importantes dificultades para entregar suministros.
Asimismo, mencionó que existe escasez de maquinaria pesada para continuar con los trabajos.
Una noticia positiva es que los equipos de rescate en Birmania recuperaron de entre los escombros de a una casa a un hombre con vida. El hecho ocurrió en la región de Sagaing, informó el Departamento del Servicio de Bomberos de Myanmar (DSBM).
La persona rescatada permaneció hasta 122 horas bajo los restos de la estructura derrumbada. Su rescate se concretó a las 2:45 pm de este miércoles, hora local.
Igualmente, informaron los bomberos, los trabajos de rescate siguen todavía en marcha.
ONU tasa en 20 millones los afectados en Birmania
Cerca de 20 millones de personas en Birmania (Myanmar) resultaron afectadas de distintas maneras por el devastador terremoto de magnitud 7,7 que se registró el viernes y que ha causado más de 1.600 muertos y miles de edificaciones colapsadas, según un reporte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) citado por EFE.
El coordinador humanitario de Naciones Unidas en Birmania, Marcoluigi Corsi, dijo en el informe que 20 millones de personas, que representan un tercio de la población, sufren ahora las consecuencias del sismo en un país que ya atravesaba una profunda crisis política y económica desde el golpe militar de 2021.
Entre los daños documentados hasta ahora por el organismo multilateral y sus aliados destacan 1.690 casas, 670 monasterios, 60 escuelas y tres puentes importantes que colapsaron total o parcialmente.
A esto se suman las grietas registradas en universidades, hospitales y carreteras, lo que ha dejado estos sitios como lugares inseguros y ha obligado a la evacuación de millones de personas a espacios abiertos o algunos albergues.