Mientras se analizan los detalles del anuncio de Trump de aranceles recíprocos, comienzan a surgir las primeras reacciones de las diferentes industrias que se verán afectadas en Estados Unidos. “Los altos costos de los nuevos aranceles amenazan la inversión, el empleo, las cadenas de suministro y la capacidad de Estados Unidos para superar a otras naciones y liderar como la principal superpotencia manufacturera”, declaró el presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes (NAMA), Jay Timmons.
Por su parte, la presidenta y CEO de la Asociación Nacional de Restaurantes, Michelle Korsmo, lamentó en un comunicado cómo los nuevos gravámenes afectarán a la comida y bebida importada. “La aplicación de nuevos aranceles a esta escala generará cambios y disrupciones que los operadores de restaurantes deberán afrontar”, aseguró. Según ella, la mayor preocupación de quienes gestionan estos negocios es el aumento del costo de los productos y la mayor incertidumbre, que, considera, impulsarán los precios al alza para los consumidores.
Por otra parte, la Federación Nacional de Minoristas declaró en un comunicado que los aranceles generarán mayor ansiedad e incertidumbre en las empresas y consumidores estadounidenses. La federación recordó que los aranceles no los pagan países ni proveedores extranjeros, sino los importadores estadounidenses.