El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, expresó el viernes su desacuerdo con los gremios que se oponen a las reformas de la Caja de Seguro Social (CSS), sugiriendo que quienes no estén conformes con las medidas podrían considerar irse a países como Venezuela, Cuba o Nicaragua.
Durante la inauguración del nuevo Hospital de Cancerología en la Ciudad de la Salud, Mulino calificó de «gran fracaso nacional» la huelga convocada por los gremios, asegurando que las manifestaciones solo «reflejan intereses políticos y no el sentir ciudadano».
«Ellos pescan en la anarquía. Son ellos con ellos. Vi las fotos de las huelgas de estos comunistas y no representan al pueblo», afirmó el mandatario, acusando a los sindicalistas de actuar con «plata ajena» y de buscar desestabilizar el país.
Según Eco Panamá, Mulino también vinculó las protestas a una estrategia de «conspiración», señalando que los líderes gremiales «no tienen argumentos válidos» contra las reformas. «Cuando se les acabe el billete, se acaba la conspiración», dijo, en referencia al bloqueo de cuentas del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción (Suntracs).
El presidente advirtió que no permitirá que las protestas afecten la democracia panameña y pidió eficiencia en la CSS bajo la nueva ley, exigiendo el fin de las «botellas» (puestos innecesarios) y el cobro a morosos.