El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sufrió un revés judicial luego de que el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal dictaminara que «se excedió en sus facultades al declarar emergencias nacionales para justificar la imposición de aranceles a casi todos los socios comerciales del país».
De acuerdo con información de Associated Press, la decisión adoptada por siete votos contra 4, confirmó en gran medida un fallo de mayo de un tribunal especializado en comercio en Nueva York. Sin embargo, anuló la orden que obligaba a suspender de inmediato los gravámenes, lo que otorga a la administración Trump margen de maniobra para apelar ante la Corte Suprema.
El tribunal consideró que “parece poco probable que el Congreso tuviera la intención de otorgar al Presidente autoridad ilimitada para imponer aranceles”.
Aranceles bajo escrutinio
Los jueces revisaron los denominados “aranceles recíprocos” impuestos por Trump el pasado 2 de abril, de hasta 50 % para países con déficit comercial frente a Estados Unidos y un gravamen base del 10 % para la mayoría de los demás. También se incluyeron medidas anteriores contra China, México y Canadá, justificadas bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977.
Trump ha defendido que los déficits comerciales constituyen una “emergencia nacional” que le permite actuar sin la aprobación del Congreso. No obstante, la Constitución estadounidense establece que la facultad de fijar impuestos corresponde al poder legislativo.
El fallo representa un golpe para la estrategia comercial del presidente, que ha generado incertidumbre en los mercados y preocupación por un posible encarecimiento de productos y un freno al crecimiento económico.
El Departamento de Justicia advirtió que, si los aranceles se anulan definitivamente, Estados Unidos podría verse obligado a reembolsar parte de los 159.000 millones de dólares recaudados hasta julio, lo que pondría en riesgo las finanzas públicas.
Trump prometió apelar la decisión: “Si se permite que esta sentencia se mantenga, literalmente destruiría a los Estados Unidos de América”, escribió en sus redes sociales.
Si bien el mandatario aún puede recurrir a otras leyes para imponer gravámenes, estas limitan el alcance y la duración de las medidas. Expertos advierten que la sentencia podría debilitar la capacidad de la Casa Blanca para negociar acuerdos comerciales, al reducir la presión sobre otros gobiernos.