Agentes especializados del Departamento del Comercio de Estados Unidos han sido involucrados en las investigaciones en contra de Meta tras las demandas que afirman que los chats de WhatsApp no son 100% privados, como lo asegura la empresa de Mark Zuckerberg, que se regocija del cifrado de extremo a extremo.
En ese sentido, cabe recordar que apenas este martes se supo que un grupo de demandantes no identificados había introducido una denuncia formal en una corte de San Francisco, California, por mentir sobre el cifrado de extremo a extremo y alegando que los trabajadores de la compañía tenían acceso a los chats.
Al respecto, Andy Stone, portavoz de Meta, dijo que las acusaciones son «categoricamente falsas y absurdas».
«WhatsApp lleva una década con cifrado de extremo a extremo mediante el protocolo Signal. Esta demanda es una ficción frívola», indicó y advirtió que habrá acciones en contra de los abogados que representan a los demandantes.
Hasta ahora, se desconocían más detalles de esa demanda, pero este viernes, Bloomberg reveló que tuvo acceso a entrevistas de vieja data y a un informe donde hay información concreta de serias acusaciones de 2024 ante la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos.
Estas acusaciones fueron investigadas por agentes especiales, ante testimonios de personas que trabajaban en la moderación de contenidos de WhatsApp.
Dos personas le dijeron a un investigador de la Oficina de Industria y Seguridad de Comercio que diversos empleados de Meta habían podido ver el contenido de los chats personales.
Estos testigos trabajaban para Meta mediante un contrato con una consultora externa de nombre Accenture. Tanto ellos como otros trabajadores propios y externos de Meta tenían acceso amplio al contenido que se suponía estaba encriptado, según el informe.
Una de las entrevistadas también reveló que al notar la irregularidad habló con un empleado de Facebook y este le confirmó que podían acceder a los mensajes de WhatsApp y que esto era necesario para el trabajo relacionado con acciones delictivas.
Por otro lado, esa investigación parece haber sido archivada, pues, todo indica que no derivó en ninguna acusación formal. Pero la nueva demanda presentada esta semana pone de relieve nuevamente las presuntas violaciones a la privacidad.
Al respecto, Bloomberg contactó a numerosas figuras involucradas con Meta y con la Oficina de Industria y Seguridad. Un portavoz de esta última se limitó a responder que «no está investigando a Meta por violaciones de leyes de exportación».
Por su parte, la firma externa a la que pertenecían los testigos que declararon sobre el acceso a los mensajes, se negó a hacer comentarios y remitió a Meta.
Meta, entre tanto, desmiente las acusaciones e insiste en que su modelo de cifrado e extremo a extremo ofrece privacidad prácticamente total a los usuarios y que la empresa solo tiene un limitado acceso a los mensajes en caso de que un usuario participante en un chat denuncie y reporte al otro interlocutor.
En esos casos, WhatsApp puede leer los últimos cinco mensajes, según lo informa en la propia aplicación cuando se hace un bloqueo con reporte.
Sin embargo, los contratistas cuyos testimonios aparecen en el informe, señalaron que el acceso a los chats era mucho más amplio y que los trabajadores de Meta, de hecho, podían usar y enviar esa información «como quisieran».
Personas entrevistadas por el medio hicieron señalamientos similares.



