El reconocido jurista español y exjuez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, ha manifestado sus serias dudas respecto a la base jurídica del proceso que enfrenta Nicolás Maduro ante la Justicia de los Estados Unidos.
Garzón calificó las acusaciones como «inconsistentes» y sugirió que el caso podría estar más influenciado por intereses políticos que por pruebas judiciales sólidas.
Durante un análisis técnico sobre el alcance de la jurisdicción estadounidense, el jurista señaló que la formulación de cargos de narcotráfico y terrorismo contra un jefe de Estado, incluso en situaciones de captura, presenta debilidades procesales profundas.
Para Garzón, la falta de evidencia directa y la dependencia de testimonios de informantes interesados restan credibilidad al expediente, lo que podría derivar en un proceso legal cuestionable bajo los estándares del derecho internacional.
«Estamos ante acusaciones que carecen de la consistencia necesaria para sostener un juicio imparcial, pareciendo responder más a una estrategia de presión política», destacó el medio en referencia a la postura del exjuez.
Garzón también advirtió sobre el peligro de utilizar las instituciones judiciales nacionales para dirimir conflictos de carácter geopolítico.
En su opinión, este tipo de procedimientos sienta un precedente complejo sobre el respeto a la soberanía y las inmunidades diplomáticas, independientemente de la valoración política que se tenga sobre el acusado.
Finalmente, el abogado subrayó que cualquier proceso de esta magnitud debe ceñirse estrictamente al debido proceso y a la transparencia informativa, elementos que, a su juicio, se han visto comprometidos por la espectacularidad mediática que ha rodeado la detención y traslado de Maduro a Nueva York.



