El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, reveló este viernes que la petrolera Chevron proyecta elevar su producción en Venezuela en un 50 % durante los próximos 18 a 24 meses.
Esta estimación surgió tras la cumbre que el presidente Donald Trump encabezó en la Casa Blanca con los directivos de las principales corporaciones energéticas del mundo para trazar el futuro del país sudamericano.
Wright explicó que la compañía estadounidense condiciona este crecimiento a la flexibilización de la burocracia actual: Chevron «dijo que con las acciones que se tomaron y algunas cosas adicionales que podemos hacer por ellos… que son simplemente permisos y aprobaciones», señaló el funcionario, reseñó Reuters.
El secretario de Energía calificó como «fantásticas» las interacciones de Washington en territorio venezolano luego de que el ejército estadounidense capturara a Nicolás Maduro en una operación militar el fin de semana pasado.
Al ser consultado sobre si la Casa Blanca obtuvo compromisos financieros sólidos durante el encuentro del viernes, Wright destacó que percibió un «interés tremendo» por parte de los ejecutivos presentes. La administración Trump, que trasladó a Maduro a Nueva York tras su detención, mantiene firme su intención de supervisar Venezuela por «mucho más» de un año.
A pesar del optimismo oficial, la oficina de derechos humanos de la ONU advirtió que las maniobras de Estados Unidos en Venezuela violan el derecho internacional y restan seguridad al escenario global.
En contraste, los funcionarios de la Casa Blanca insisten en la necesidad de controlar de forma indefinida las ventas y los ingresos petroleros venezolanos para garantizar que la nación actúe en favor de los intereses estadounidenses.
Esta postura ha generado un fuerte rechazo entre rivales de Washington y diversas naciones latinoamericanas, quienes tildan las acciones de «unilaterales, ilegales y de acoso».



