El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas convocó en las últimas horas a una reunión de emergencia para este lunes tras la ofensiva militar de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la salida del poder de Nicolás Maduro.
La sesión del Consejo de Seguridad está prevista para el lunes 5 de enero a las 10:00 de la mañana, hora de Nueva York, y se espera que concentre un intenso debate diplomático sobre la «legalidad de la acción estadounidense, sus consecuencias regionales y la situación humanitaria en Venezuela».
La sesión fue solicitada por Colombia con el respaldo de Rusia y China, según confirmaron a Reuters fuentes diplomáticas. No es la primera vez que el organismo aborda la crisis, ya que en octubre y diciembre se realizaron encuentros ante el aumento de las tensiones entre Washington y Caracas.
«EE. UU. asumirá el control de Venezuela»
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el sábado que su gobierno asumirá el control de Venezuela “hasta que se logre una transición segura, adecuada y juiciosa”, aunque no precisó de qué forma se administrará el país durante ese período.
Desde Caracas, la representación venezolana ante la ONU denunció lo que calificó como una “guerra colonial”.
En una carta enviada al Consejo de Seguridad, el embajador Samuel Moncada acusó a Estados Unidos de «intentar destruir el sistema republicano venezolano para imponer un gobierno subordinado que facilite el control de los recursos naturales, en particular las mayores reservas de petróleo del mundo».
Moncada sostuvo además que Washington violó la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de los Estados.
Por su parte, el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, reiteró que el secretario general está “profundamente preocupado” por la falta de respeto al derecho internacional y subrayó que todas las naciones deben cumplir plenamente con la Carta de la ONU.
En los últimos meses, Estados Unidos incrementó su presencia militar en el Caribe y el Pacífico, alegando operaciones contra el narcotráfico vinculadas a Venezuela. Como parte de esa estrategia, anunció un bloqueo a embarcaciones bajo sanciones estadounidenses y recientemente interceptó dos petroleros cargados con crudo venezolano.
El gobierno de Trump justificó previamente sus acciones amparándose en el artículo 51 de la Carta de la ONU, que reconoce el derecho a la legítima defensa. No obstante, el embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, aseguró que la operación no constituye un cambio de régimen, sino un acto de “justicia”, al acusar a Maduro de “liderar una estructura criminal vinculada al narcotráfico”.



