La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez planteó ante la Asamblea Nacional la necesidad de crear una ley destinada a “sanar las heridas del extremismo” tras la detención del expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar estadounidense.
La mandataria destacó que la iniciativa busca promover la reconciliación y la estabilidad interna del país.
Rodríguez enfatizó que el proceso legislativo debería abordar las consecuencias del extremismo y del fascismo, fomentando la cohesión social y la reparación de los daños políticos y sociales provocados por años de polarización. La propuesta, según la presidenta encargada, requiere del trabajo conjunto de todos los sectores del Parlamento.
En su discurso, Rodríguez defendió la soberanía venezolana y subrayó que el Gobierno tiene la capacidad plena para dirigir los asuntos internos del país, rechazando cualquier intromisión externa en la política nacional. Reiteró que la ley sería una herramienta para garantizar la paz y la unidad entre los ciudadanos.
La iniciativa se presenta en un contexto de alta tensión política, con el Ejecutivo chavista denunciando la operación como una agresión a la soberanía y movilizaciones de apoyo a la jefatura interina de Rodríguez en distintas regiones del país. La presidenta encargada instó a la cooperación de todos los partidos y actores sociales para construir un marco legal inclusivo y efectivo.



