Antonio Ecarri, presidente de la Alianza del Lápiz, difundió eun mensaje a la nación en el que calificó la coyuntura actual como «el momento más difícil de nuestra historia». A través de un video en la red social X, el dirigente político instó a superar el miedo —desde el temor a la escasez hasta el «miedo a ser bombardeado»— mediante la construcción de un «sólido consenso nacional» que sustituya la revancha por un proyecto de país.
Ecarri enfatizó que este consenso no es un signo de debilidad, sino de «coraje histórico». En su declaración, exigió al nuevo Estado compromisos verificables e inmediatos: el respeto irrestricto a la Constitución, el cese del discurso de persecución y, fundamentalmente, la liberación de los presos políticos. Su llamado apeló a la fraternidad entre chavistas, opositores e independientes para evitar que la República siga siendo un «campo de batalla permanente».
En el plano económico y geopolítico, el excandidato presidencial fue pragmático al señalar que «no hay soberanía real sobre la ruina productiva». Ecarri abogó por la reinserción de Venezuela en el hemisferio occidental y la recuperación de la relación histórica con Estados Unidos y Europa. «Venezuela necesita abrirse sin complejos ni sumisión a la inversión petrolera», afirmó, argumentando que la soberanía se defiende generando empleo y riqueza, no aislando al país.
Finalmente, Ecarri puso a disposición su fracción parlamentaria para la reconstrucción de las instituciones, advirtiendo que el cambio solo será sostenible si se realiza «de la ley a la ley a través de la ley».



