La administración Trump ha notificado al Congreso que está tomando los primeros pasos para posiblemente reabrir la embajada de Estados Unidos en Venezuela, mientras explora la restauración de relaciones con el país sudamericano tras la operación militar estadounidense que derrocó al entonces presidente Nicolás Maduro.
En un aviso a los legisladores fechado el lunes y obtenido por The Associated Press el martes, el Departamento de Estado dijo que enviará un contingente regular de personal temporal para realizar funciones diplomáticas “selectas”.
Dijo que ese personal viviría y trabajaría en una instalación temporal mientras se deja en condiciones aptas el complejo de la embajada existente. Esta se cerró en marzo de 2019, cuando Estados Unidos y Venezuela rompieron lazos diplomáticos durante el primer mandato del presidente Donald Trump.
“Estamos escribiendo para notificar al comité la intención del Departamento de Estado de implementar un enfoque por fases para potencialmente reanudar las operaciones de la Embajada en Caracas”, dijo el departamento en cartas separadas pero idénticas a 10 comités de la Cámara y el Senado.
Poco después de la operación militar que depuso a Maduro el 1° de enero, un pequeño equipo de la Unidad de Asuntos de Venezuela en la Embajada de EE. UU. en Bogotá, Colombia, viajó a Caracas para hacer una inspección inicial y evaluar las perspectivas para reabrir la embajada.
La semana pasada, el departamento nombró a un diplomático estadounidense de carrera con base en Bogotá para servir como encargado de negocios para Venezuela. En su notificación, el departamento dijo que la primera fase sería el despliegue ampliado del personal temporal en Caracas.
“Para apoyar al incremento de personal por misión temporal y la posible reanudación de operaciones de la embajada, el Departamento de Estado también puede necesitar abrir una instalación interina o temporal en Caracas, Venezuela, para acomodar al personal por misión temporal o las operaciones mientras las instalaciones existentes se ponen en condición utilizable”, dice la carta.
Estos diplomáticos realizarían funciones limitadas “selectas”, incluyendo seguridad y administración en esta primera fase, pero su trabajo se expandiría gradualmente “para incluir funciones consulares, políticas, económicas, de gestión, de seguridad y de diplomacia pública”. Además, la Unidad de Asuntos de Venezuela que ahora está en Bogotá se trasladaría a Caracas.



