El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, anunció este martes la designación de tres fiscales especiales para investigar las muertes de civiles y militares ocurridas durante el ataque de Estados Unidos contra Venezuela.
“Hemos designado, como Ministerio Público, a tres fiscales para investigar las decenas de bajas inocentes, civiles y militares, ocurridas en medio de este crimen de guerra, esta agresión inusitada contra la patria venezolana», dijo durante el acto de notificación de la nueva directiva de la Asamblea Nacional.
Saab describió el ataque como un «episodio sin precedentes en la historia reciente del país». Asimismo, un llamado a la unidad cívico-militar, popular, policial e institucional, exhortando a todos los poderes públicos, al poder popular y a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a «mantenerse cohesionados ante la crisis».
Destacó además la “madurez” del pueblo venezolano, al asegurar que el país se mantiene en «orden y comprometido con la paz», pese a lo que calificó como un «acto de terrorismo de Estado”.
Por otra parte, dijo que Nicolás Maduro «goza de inmunidad absoluta como jefe de Estado». En ese sentido, calificó como un «secuestro internacional” su captura y traslado a territorio extranjero, al considerar que se trata de una «privación ilegítima de libertad».
El fiscal general exigió la «libertad inmediata e incondicional» de Maduro y pidió a los organismos internacionales que «no solo condenen los hechos, sino que actúen conforme al derecho internacional», el cual —afirmó— ha sido “herido de muerte” con esta acción.
Asimismo, llamó al tribunal estadounidense que lleva el caso a «reconocer la falta de jurisdicción», recordando que los jefes de Estado en ejercicio «no pueden ser procesados por tribunales extranjeros».
El Ministerio Público indicó que las investigaciones encabezadas por los tres fiscales designados «avanzarán de manera prioritaria para esclarecer los hechos y documentar las presuntas violaciones al derecho internacional humanitario».



