El secretario de Estado de USA, Marco Rubio, aseguró este miércoles ante el Senado que, tras capturar a Nicolás Maduro, la administración del presidente Donald Trump busca una Venezuela «amigable, estable, próspera y democrática».
Asimismo, el jefe de la diplomacia estadounidense dejó claro que el proceso de transición llevará tiempo «y no tres semanas». «No va a cambiar de un día para otro, pero estamos mucho mejor que hace unas semanas».
Además, evitó responder si autoridades chavistas colaboraron en la detención de Maduro.
Rubio también aseveró que el Gobierno de Venezuela está liberando a presos políticos, aunque dejó claro que no a la velocidad que quisiera.
Rubio destacó que por primera vez en más de 20 años hay conversaciones serias sobre la lucha contra el narcotráfico y abordar la injerencia de Irán, China y Rusia.
«Hay algunos tropiezos y escollos, pero ya sea el general Cain con su contraparte, John Ratcliffe y yo mismo con Delcy Rodríguez hemos establecidos una relación respetuosa y productiva en esta fase de estabilización, pero hay mucho trabajo por hacer. Al final vamos a juzgar por los hechos y no por las palabras».
Además, Rubio no descartó un nuevo ataque militar en Venezuela si EE. UU. se ve amenazada, por ejemplo, por drones iraníes. De igual manera, reveló que marines custodiarán la Embajada de Washington en Caracas.
«Queremos un país próspero, no que sea el patio de Rusia, China o Irán. Pensamos que vamos a seguir cooperando (con Venezuela)», añadió.



