Los simpatizantes del chavismo expresaron este domingo su confianza en que la presión internacional facilite un acuerdo para liberar a Nicolás Maduro y Cilia Flores. Fuerzas de Estados Unidos capturaron a la pareja en una operación ejecutada en Caracas el pasado 3 de enero.
Eduardo Cubillán, militante del Partido Socialista Unido de Venezuela, declaró a EFE: «Nuestra guerra va a ser diplomática (…). Por esa presión mundial, por la presión y movilización en las calles en Venezuela, creemos que pudiera haber un acuerdo».
Desde una plaza caraqueña, donde el oficialismo redactó cartas de apoyo, Cubillán admitió que el país sufrió una «derrota táctica» frente a Estados Unidos. Sin embargo, el militante añadió inmediatamente que el movimiento obtuvo una «victoria política».
Respecto al impacto global del suceso, el seguidor oficialista aseguró con firmeza que «esa victoria política hizo que se levantara no solamente Venezuela en las calles, hizo que se levantara el mundo» ante la situación actual.
Cubillán percibe las calles «envueltas entre el dolor y la rabia» por lo que califica como una «osadía» de la «bota imperial». El ataque estadounidense en Caracas y zonas aledañas dejó un saldo trágico de al menos 100 muertes según cifras oficiales.
El balance gubernamental registra además 112 heridos y daños materiales severos en 463 apartamentos de la capital venezolana. Desde la captura del mandatario, el chavismo convoca marchas constantes y promete no descansar hasta lograr el retorno de la pareja.
Los manifestantes respaldan públicamente a Delcy Rodríguez en su rol de presidenta encargada de la nación. Rodríguez asumió el cargo el pasado 5 de enero tras la convocatoria formal realizada por los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.
En paralelo, familiares de presos políticos mantienen vigilias permanentes a las afueras de diversos centros penitenciarios del país. Estos grupos pernoctan en el sitio tras el anuncio de Jorge Rodríguez sobre la liberación de un «número importante» de personas.
Diversas ONG y activistas denuncian que estas excarcelaciones prometidas avanzan apenas «a cuentagotas» en las cárceles venezolanas. Las organizaciones exigen la publicación inmediata de una lista oficial que brinde certezas a las familias de los detenidos.
El Foro Penal contabiliza actualmente alrededor de 700 presos políticos que esperan el cumplimiento de las promesas del Parlamento. La falta de información oficial mantiene en vilo a quienes aguardan noticias concretas sobre la libertad de sus parientes.



