Tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el debate sobre la política exterior de Washington se ha intensificado. Según una reciente investigación de opinión pública realizada por The Associated Press-Norc Center for Public Affairs Research, más de la mitad de los adultos en Estados Unidos considera que el presidente Donald Trump ha “ido demasiado lejos” al utilizar las Fuerzas Armadas para intervenir en naciones extranjeras.
El estudio, ejecutado poco después de los sucesos en Venezuela, arroja que el 56% de los encuestados opina que el mandatario se ha excedido en el ámbito militar internacional. El descontento no se limita a un evento aislado: la mayoría de los ciudadanos desaprueba la gestión de la política exterior en términos generales y la estrategia específica hacia Caracas en particular.
Política exterior agresiva bajo la lupa
Estos hallazgos surgen en un contexto donde la administración Trump ha endurecido su postura global durante su segundo mandato. Las maniobras recientes incluyen intentos por controlar los recursos petroleros venezolanos, advertencias sobre acudir al “rescate” de manifestantes en Irán y declaraciones sobre la adquisición de Groenlandia, incluso “de la manera difícil” si Dinamarca rechazara un acuerdo.
A pesar de esta postura de fuerza, la percepción pública es mixta. Si bien muchos estadounidenses califican la reciente intervención en Venezuela como algo “positivo” para frenar el flujo de narcóticos ilegales hacia el norte y consideran que beneficia al pueblo venezolano, el optimismo decae al evaluar el impacto interno: menos ciudadanos creen que estas acciones favorezcan la economía o la seguridad nacional de Estados Unidos.
Polarización partidista: el límite del apoyo republicano
Aunque la plataforma electoral de Trump se centró en la consigna “Primero Estados Unidos”, la mayoría de los republicanos ha alineado su postura con el actual intervencionismo del presidente. El 71% de los simpatizantes del partido opina que las acciones del Ejecutivo han sido “adecuadas”.
No obstante, el apoyo no es un cheque en blanco para una expansión militar indefinida. Solo uno de cada 10 republicanos desea ver al presidente ir más allá, lo que subraya la cautela ante los riesgos de mantener el foco en el extranjero. A pesar de esto, la aprobación dentro del partido ha crecido: el 64% afirma que el rol actual del país en asuntos mundiales es el correcto, un aumento frente al 55% registrado en septiembre. Por el contrario, la proporción de republicanos que pide un “papel menos activo” ha descendido ligeramente a cerca de una cuarta parte.
En cuanto a los beneficios específicos de la operación en Venezuela, ocho de cada 10 republicanos aseguran que será “en su mayoría algo bueno” para detener el tráfico de drogas, aunque el optimismo económico es menor, con solo seis de cada 10 previendo beneficios para las finanzas estadounidenses.
Rechazo demócrata y fatiga intervencionista
La oposición a la doctrina militar actual es contundente entre demócratas e independientes, quienes impulsan la percepción de que el Ejecutivo se está extralimitando. Las cifras son elocuentes: casi nueve de cada 10 demócratas y seis de cada 10 independientes sostienen que Trump ha “ido demasiado lejos” en sus intervenciones militares (en contraste con solo dos de cada 10 republicanos).
El sondeo de AP-Norc evidencia un cambio drástico en la opinión pública de estos grupos respecto a meses anteriores: al menos la mitad de los demócratas e independientes desean ahora que Washington haga menos en la arena internacional.
Escepticismo sobre la gestión en Venezuela
La desaprobación específica sobre el manejo de la crisis venezolana alcanza al 57% de los estadounidenses, una cifra alineada con el 61% que rechaza la política exterior general de Trump y con sus índices de aprobación de gestión, que se han mantenido estables.
Sobre las consecuencias de la intervención, la opinión está dividida:
- Aproximadamente la mitad cree que será “en su mayoría algo bueno” para frenar la entrada de drogas ilegales a EE. UU.
- El 44% considera que las acciones beneficiarán más de lo que perjudicarán a la población venezolana, tras más de una década bajo el gobierno de Maduro.
- Sin embargo, no existe consenso sobre si esto será positivo o negativo para los intereses de seguridad y economía de Estados Unidos, o si carecerá de impacto relevante.
Tendencia hacia un menor protagonismo global
En términos generales, el apetito por el liderazgo mundial de Estados Unidos parece estar menguando. La encuesta encontró que casi la mitad de la población prefiere que el país asuma un papel “menos activo”, mientras que un tercio califica el nivel actual como “adecuado”. Apenas dos de cada 10 adultos (incluyendo solo al 10% de los republicanos) abogan por un mayor involucramiento en los problemas globales.
Ficha Técnica: La encuesta de AP-Norc consultó a 1.203 adultos utilizando una muestra del Panel AmeriSpeak de Norc, diseñado para ser representativo de la demografía de Estados Unidos. El margen de error de muestreo es de más o menos 3,9 puntos porcentuales.
Con información de AP.



