El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, emitió este martes una dura condena contra la reciente ofensiva militar de Estados Unidos en territorio venezolano. El funcionario sentenció que la acción armada «socava» los pilares del Derecho Internacional, específicamente aquellos que prohíben el uso de la fuerza como mecanismo para dirimir conflictos, desestimando así los argumentos presentados por la Casa Blanca para legitimar la operación.
En referencia al despliegue que culminó con la captura de Nicolás Maduro y dejó un saldo de decenas de fallecidos, Turk fue enfático: «La operación militar estadounidense en Venezuela socava un principio fundamental del derecho internacional: los Estados no deben usar la fuerza para promover sus reivindicaciones territoriales o demandas políticas».
El diplomático subrayó que, tras los traumáticos eventos del fin de semana, «la sociedad venezolana necesita sanar», e insistió en que «el futuro del país debe ser decidido por su gente». Estas declaraciones surgen en un momento de reconfiguración del poder en Caracas, donde la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha asumido la jefatura de Estado tras la extracción de Maduro, quien este lunes compareció ante un tribunal de Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo.
Rechazo a la justificación humanitaria
Ravina Shamdasani, portavoz de la oficina de Turk, profundizó en la postura del organismo, señalando que el Alto Comisionado se encuentra «profundamente preocupado» por las repercusiones de la «operación militar». Shamdasani desarmó la narrativa de Washington, que ampara su incursión en la defensa de las libertades fundamentales.
«Estados Unidos ha justificado su intervención alegando el prolongado y atroz historial de Derechos Humanos del Gobierno venezolano, pero la rendición de cuentas por las violaciones de Derechos Humanos no puede lograrse mediante una intervención militar unilateral que viola el Derecho Internacional«, argumentó la vocera.
Aunque reconoció que «el pueblo venezolano merece rendición de cuentas mediante un proceso justo y centrado en las víctimas» y lamentó que «los derechos del pueblo venezolano hayan sido violados desde hace demasiado tiempo», la oficina de la ONU advirtió sobre los efectos contraproducentes de la fuerza.
«Tememos que la inestabilidad actual y una mayor militarización del país a causa de la intervención estadounidense solo empeore la situación», explicó.
Alarma por el estado de excepción
El organismo multilateral también puso la lupa sobre la respuesta interna de las nuevas autoridades en Caracas. Shamdasani alertó que «el estado de emergencia declarado por las autoridades venezolanas, que entró en vigor el sábado, genera preocupación al autorizar restricciones a la libre circulación de personas, la confiscación de bienes necesarios para la defensa nacional y la suspensión del derecho de reunión y de protesta, entre otras medidas».
Finalmente, la ONU hizo un llamado urgente tanto a Washington como a Caracas, «así como a la comunidad internacional», para «garantizar el respeto total del Derecho Internacional, incluidos los Derechos Humanos».
La portavoz cerró su intervención reiterando la premisa de autodeterminación: «el futuro de Venezuela debe ser determinado únicamente por el pueblo venezolano, con respeto total a sus Derechos Humanos, incluido el derecho a la autodeterminación y la soberanía sobre sus vidas y recursos».
Con información de Europa Press.



