Los grupos políticos del Parlamento Europeo exhibieron este martes sus diferencias ante la nueva etapa que vive Venezuela tras la extracción de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Algunos sectores apoyan sin fisuras al pueblo venezolano mientras otros, aunque celebran el fin del mandato, rechazan los métodos empleados.
La alta representante de la UE para la Política Exterior, Kaja Kallas, intervino en el debate para analizar la situación actual. La diplomática marcó una postura cautelosa sobre la intervención militar estadounidense en el territorio suramericano.
«La retirada del señor Maduro por parte del Ejército estadounidense no es una solución política para Venezuela, pero sí que es un punto de inflexión delicado para un país que se enfrenta a graves retos económicos y políticos», afirmó Kallas.
La jefa de la diplomacia europea defendió la democracia y la seguridad, aunque recordó que la ausencia de votos no justifica cualquier acción externa. Ella enfatizó que la falta de legitimidad de un líder no anula los principios básicos que rigen a las naciones.
«La falta de legitimidad democrática no supone la suspensión del Derecho internacional», recalcó la alta representante durante su comparecencia. Kallas exigió que se garantice la autonomía del país para decidir su propio camino político.
«Hay que respetar la soberanía nacional, eso es innegociable. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y sus miembros, de hecho, tienen una responsabilidad especial a la hora de respetar o hacer respetar esos valores. El futuro de Venezuela deben fijarlo los propios venezolanos», incidió.
Por su parte, el eurodiputado popular Gabriel Mato celebró el cambio de escenario y destacó el fin de un sistema basado en la represión. Para Mato, el derrocamiento representa una oportunidad histórica para recuperar la libertad tras años de crímenes.
«Resulta ingenuo creer que el régimen iba a caer por su propio peso y no cabe defenderlo ni disculparlo, porque no hablamos de un líder democrático. Ahora se abre un nuevo capítulo para el pueblo venezolano», sentenció el representante del Partido Popular.
En contraste, la socialista Leire Pajín criticó duramente las intenciones detrás de la operación de Washington. La eurodiputada comparó el fraude electoral cometido anteriormente por el chavismo con las acciones recientes del presidente estadounidense.
«Si hace un año aquí algunos hablaban de que Maduro robaba las elecciones, hoy deberíamos hablar de que Trump roba el petróleo y también la voluntad del pueblo venezolano», denunció Pajín ante el pleno.



