Los resultados de las primeras investigaciones apuntan a que la causa del descarrilamiento de trenes en Adamuz, en la provincia de Córdoba, España, fue una mala soldadura en un riel.
Ahora bien, este accidente, que se cobró la vida de al menos 41 personas, está envolviendo al gobierno de España en un nuevo escándalo, ante las múltiples denuncias que indican que durante meses se habían producido advertencias, incluso por parte de maquinistas, de que la vía ferroviaria estaba en mal estado.
Según algunas declaraciones prematuras de las autoridades, el accidente no estaba relacionado con problemas en la vía porque, supuestamente, esta acababa de ser reparada.
En esa línea apuntó el ministro español de transporte, Óscar Puente, al tildar el suceso como muy «extraño» porque era una «una vía completamente renovada».
«En concreto, en ese tramo concluyeron los trabajos de sustitución de cambios, de desvíos, en el mes de mayo. Por tanto, el accidente es tremendamente extraño, es en una recta. Esperemos que la investigación nos ayude a esclarecer qué es lo que ha sucedido», dijo Puente apenas ocurrido el accidente.
Desde el primer momento fue descartada la hipótesis del exceso de velocidad, ya que el primer tren descarrilado iba a 210 kilómetros por hora, por debajo del límite de 250 kilómetros por hora.
Pues bien, ahora ha comenzado a surgir información exclusiva en medios internacionales que, mediante fuentes distintas, han apuntado a que los investigadores evidenciaron una mala soldadura en la vía.
Tanto ABC como Reuters obtuvieron información por parte de investigadores que indican que, en efecto, se evidenciaba un problema en la soldadura, lo que causó un vacío en la estructura del riel.
Ahora bien, Reuters ha sido más preciso al señalar que el problema con la soldadura fue un desgaste, lo que deja ver que la falla es de vieja data, lo que genera aún más cuestionamientos con relación a las supuestas renovaciones recientes.
Además, la información señala que el desgaste de la junta tenía como consecuencia que el espacio entre ambas partes de la unión se iba haciendo cada vez más ancho en la medida en que pasaban los trenes.
«Descubrieron que la unión defectuosa creaba un espacio entre las secciones del riel que se ensanchaba a medida que los trenes continuaban viajando por la vía«, dice el reporte de Reuters.
Es precisó recordar que el accidente ocurrió el pasado domingo, cuando los tres últimos vagones de un tren de alta velocidad de la compañía Iryo que cubría la ruta Madrid – Málaga se descarrilaron y fueron a dar a la vía contraria. Este tren fue inspeccionado y no se hallaron anomalías.
En ese momento, un tren de Alvia transitaba por la vía rumbo a Madrid y lo logró evitar colisionar con los vagones descarrillados del tren de Iryo, por lo que también se descarriló. Las labores de rescate en el tren de Alvia fueron especialmente complicadas, puesto que varios de sus vagones cayeron por un terraplén contiguo.
Tras el accidente, han circulado numerosos videos que muestran que durante los viajes se registraban vibraciones anormales. Algunos de los videos son del día anterior a la tragedia, lo que pone de relieve la preocupación creciente de los usuarios en los últimos días.
Una empresa vinculada a Koldo García
Ahora ha trascendido en la empresa española que una e las empresas que estuvo a cargo de las reparaciones es Azvi, una compañía acusada de participar en un esquema de sobornos para la adjudicación de obras públicos, con relación al denominado «caso Koldo», del cual puede ver más detalles en la nota adjunta.



