Este 23 de enero de 2026, Venezuela conmemora el sexagésimo octavo aniversario de uno de los hitos más trascendentales de su historia contemporánea: la caída del régimen del General Marcos Pérez Jiménez. El acontecimiento, que puso fin a una década de dictadura militar, es recordado como el renacer del espíritu democrático en la nación.
La madrugada del 23 de enero de 1958, tras días de intensas protestas populares y un alzamiento militar que fracturó el apoyo interno del régimen, Pérez Jiménez abandonó el Palacio de Miraflores para dirigirse al Aeropuerto de La Carlota.
Desde allí, abordó el famoso avión «La Vaca Sagrada» con destino a República Dominicana, marcando el colapso definitivo de su gobierno.
El descontento se había gestado meses atrás, pero alcanzó su punto máximo tras el polémico plebiscito de 1957. La unión de los partidos políticos en la Junta Patriótica, junto al apoyo decidido de las Fuerzas Armadas y los sectores populares, fue la clave para forzar la salida del dictador.
A 68 años de aquel suceso, el 23 de enero permanece en la memoria colectiva como un símbolo de la unidad civil-militar. Tras la huida del mandatario, se instauró una Junta de Gobierno presidida por el Contralmirante Wolfgang Larrazábal, lo que dio inicio a la transición hacia el primer sistema democrático de partidos en el país.
A pesar de las obras de infraestructura emblemáticas construidas durante su gestión —como las torres del Centro Simón Bolívar, el sistema de teleféricos y la red de autopistas—, el periodo de Pérez Jiménez es recordado también por la censura, la persecución política y las violaciones a los derechos humanos ejecutadas por la Seguridad Nacional.



