El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil Pinto, instó este martes a la Unión Europea a «recapacitar» y abstenerse de volver a aplicar sanciones «contra un pueblo» en el futuro. Las declaraciones las realizó a EFE tras su participación en la Conferencia de Desarme de la ONU en Ginebra, donde también asistió a sesiones del Consejo de Derechos Humanos.
Gil calificó todas las sanciones como «ilegales, ilegítimas y carentes de sentido», y las definió como una forma de «agresión económica» dirigida a desestabilizar al Estado venezolano y «asfixiarlo para forzar cambios políticos». El canciller reiteró que el mundo, a través de la Asamblea General de la ONU, demanda el levantamiento de todas las «medidas coercitivas unilaterales».
Al ser consultado sobre la solicitud de España para que la UE retire las sanciones que pesan sobre la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, Gil respondió que, más allá de las restricciones personales, la exigencia internacional es el cese total de las sanciones. El lunes, la alta representante de la UE, Kaja Kallas, confirmó que planteará esa exclusión conforme a la petición española.
El canciller consideró que, si el bloque europeo opta por esa vía, significará «el restablecimiento de la legalidad internacional», pues «esas sanciones nunca debieron ocurrir». Reconoció que el sistema de sanciones ha causado un «daño realmente importante» al pueblo venezolano, aunque declinó comentar otros aspectos de la actualidad nacional.
En su discurso ante la Conferencia de Desarme, Gil denunció que las medidas restrictivas han sido utilizadas como herramienta para generar inestabilidad y forzar cambios políticos en Venezuela, en línea con la posición histórica del gobierno frente a lo que considera una agresión externa.
Con información de El Nacional.



