Más de 400 personas han muerto a conscecuencia de un derrumbe ocurrido el pasado jueves, 29 de enero, en una mina de coltán en la localidad de Rubaya, en un área conocida como Masisi, en el este de la República Democrática del Congo, según las estimaciones de fuentes locales consultados por la agencia EFE.
«Ya superamos los 400 muertos, incluyendo mineros artesanales y comerciantes, provenientes no sólo de Masisi, sino también de territorios aledaños e incluso de países vecinos, que vienen a trabajar aquí. Por lo tanto, la tragedia es enorme», declaró Telesphore Nitendike, presidente de la sociedad civil de Masisi.
Agregó que las operaciones de búsqueda y rescate se llevan a cabo «poco a poco» debido a la escasez de recursos para tales actividades.
Al respecto, Nitendike remarcó que el territorio afectado está ocupado por el grupo rebelde M23, lo que dificulta las labores de socorro.
«La gente viene de todas partes a buscar a sus seres queridos como puede, sin recursos ni equipo», indicó Nitendi, quien pidió ayuda internacional para rescatar a los afectados y recuperar los cadáveres.



