La Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), respaldada por todas las asociaciones regionales del sector, condenó enérgicamente y exigió justicia por el asesinato del productor agropecuario Ricardo Gonzales Rojas, ocurrido en el estado Guárico. En un comunicado conjunto, calificaron el hecho como un «atentado directo» contra quienes trabajan para garantizar la seguridad alimentaria de la nación.
El gremio alertó que «la violencia en las zonas rurales ha cruzado límites intolerables, sembrando luto y zozobra en el sector productivo«. Frente a esta situación, Fedenaga presentó cuatro exigencias urgentes a las autoridades:
- Justicia inmediata: Solicitó al Ministerio Público y a los cuerpos de seguridad una investigación exhaustiva y ágil para capturar y procesar a los responsables del crimen.
- Seguridad rural efectiva: Demandó la activación real de planes de vigilancia permanentes en las zonas productoras de Guárico y del resto del país.
- Protección al productor: Subrayó la necesidad imperiosa de garantizar el derecho a la vida y a la propiedad privada como condiciones mínimas para continuar con la labor agropecuaria.
- Reactivación de la Comisión Nacional de Seguridad Rural: Exhortó al Ministerio de Interior y Justicia a poner en funcionamiento este mecanismo de coordinación para atacar el problema.
En el documento, firmado por el presidente de Fedenaga, Edgar Medina, el sector expresó sus condolencias a la familia, amigos y a la asociación de ganaderos local del fallecido. Concluyeron con un contundente llamado: «El campo no puede producir bajo el miedo. ¡Basta de violencia contra quienes trabajan la tierra!».



