El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este miércoles la adopción de una «política favorable» para solicitudes de licencias específicas que busquen autorización para la reventa de petróleo de origen venezolano destinado a Cuba.
La medida, detallada en la sección de preguntas frecuentes (FAQ 1238) de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), establece que los interesados pueden solicitar licencias de reventa sin necesidad de tener una entidad establecida en EE. UU.
Asimismo, detalla que las limitaciones generales de la licencia general 46A respecto a Cuba no aplicarán para estas solicitudes.
El Tesoro señaló que esta política se centra en transacciones que «beneficien al pueblo cubano», incluyendo al sector privado de la isla, como exportaciones con fines comerciales o humanitarios.
En cambio, no se autorizarán operaciones que involucren o beneficien a la fuerza militar, los servicios de inteligencia u otras instituciones gubernamentales cubanas, ni entidades listadas en la Cuba Restricted List del Departamento de Estado.
La OFAC recordó que las exportaciones o reexportaciones de petróleo de origen estadounidense hacia Cuba son principalmente reguladas por el Departamento de Comercio y que ciertos productos, bajo excepciones de licencia como la License Exception Support for the Cuban People (SCP), no requieren autorización adicional del Tesoro.
Esta excepción permite envíos de gas y otros derivados de petróleo destinados a mejorar las condiciones de vida y apoyar la actividad económica independiente en la isla.
Situación en Cuba
Cuba enfrenta una debilitada situación energética y económica, marcada por escasez de combustible, cortes prolongados de electricidad y falta de recursos básicos. La isla depende en gran medida del petróleo importado, principalmente de Venezuela y México, para alimentar su generación eléctrica, transporte, servicios públicos y economía en general.
Venezuela solía enviar hasta 100.000 barriles diarios a la isla en el auge de la alianza entre ambos países, pero esta cifra se redujo progresivamente a unos 27.000 barriles diarios en 2025, según estimaciones de la agencia Reuters. Sin embargo, la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero y la posterior captura por fuerzas estadounidenses profundizó la crisis.
El presidente estadounidense Donald Trump aseguró que, sin el suministro de crudo y los ingresos de Venezuela, el régimen cubano “estaría a punto de caer”.
Cuba ha condenado la operación en Caracas como un acto de “terrorismo” y prometió defender su soberanía, incluso declarando planes para un “Estado de Guerra”.


