La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, anunciaron el inicio de una «asociación productiva a largo tiempo». Ambos líderes fijaron esta hoja de ruta tras concluir su encuentro oficial en el Palacio de Miraflores este miércoles.
Rodríguez confirmó que la reunión estableció las bases para que el sector energético impulse la relación bilateral entre ambas naciones. «Esto permite una agenda energética que se convierta en motor de la relación bilateral y que sea productiva, efectiva, beneficiosa para ambos países, complementaria y trabajar juntos», detalló.
La mandataria recordó que Venezuela y Estados Unidos mantienen un vínculo energético desde hace siglo y medio, pese a las crisis diplomáticas. «Ha estado acompañada por altos y bajos en nuestras relaciones políticas y geopolíticas», añadió la funcionaria durante su declaración.
Rodríguez insistió en que el diálogo permitirá dejar atrás las tensiones recientes mediante el reconocimiento mutuo. «A través de la diplomacia vamos a superar nuestras diferencias», afirmó, subrayando la necesidad de «asumir con madurez» el nuevo esquema de cooperación.
La agenda de trabajo abarcó múltiples áreas estratégicas, incluyendo la explotación de recursos minerales y el sistema eléctrico. «Hemos conversado sobre proyectos en materia de petróleo, gas, minería y de energía eléctrica», reveló la presidenta encargada ante los medios.
Expertos estadounidenses ya analizan la viabilidad técnica de estas propuestas para acelerar la ejecución de las inversiones. La delegación extranjera «ve los caminos para avanzar lo más rápido posible» en los acuerdos comerciales planteados durante la jornada.
Chris Wright destacó por su parte que el presidente Donald Trump posee una visión transformadora para el futuro de la región. El mandatario norteamericano «trae una agenda para convertir a las Américas grandes de nuevo», según explicó el secretario de Energía.
El plan de la Casa Blanca busca «traer a comercio, paz, prosperidad, trabajos y oportunidades al pueblo de Venezuela». Wright aclaró que estas intenciones no son retóricas y que Washington posee «planes y acciones específicas» para dinamizar la nación caribeña.
El secretario enfatizó que la administración Trump rechaza cualquier vía de «conflicto o acciones militares» en este nuevo ciclo. «Nuestro gobierno ha trabajado siete días a la semana para emitir licencias», aseguró el funcionario sobre la flexibilización de las restricciones económicas.
Las nuevas directrices permiten que las compañías nacionales venezolanas realicen transacciones de inversión y suministro con total libertad. Wright señaló que estas empresas ahora pueden «comprar productos, invertir dinero, aumentar la producción petrolera y crear empleos».
La delegación estadounidense aspira a fomentar las «tremendas oportunidades» que ofrece el territorio venezolano para el capital internacional. «Queremos que los venezolanos y la economía sean libres», aclaró el secretario durante su intervención en el palacio de gobierno.
Wright manifestó su confianza en que la inversión en recursos naturales servirá para superar los obstáculos del pasado inmediato. No obstante, puntualizó que el valor fundamental de la nación reside en los «increíbles seres humanos que son los venezolanos».
El funcionario estadounidense proyecta un «aumento dramático» en la extracción de crudo y gas si ambos países logran trabajar coordinadamente. Esta sinergia busca «incrementar las oportunidades laborales, salarios y calidad de vida» de la población en el corto plazo.
El secretario de Energía se trasladará este jueves al estado Anzoátegui para inspeccionar personalmente diversos yacimientos petroleros. Durante su gira, también sostendrá encuentros con «líderes empresariales de los principales sectores y el pueblo venezolano».



