El vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitry Medvedev afirmó este lunes que la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ha roto los pilares de las relaciones diplomáticas entre países y supone una violación grave al derecho internacional.
En una entrevista con medios locales y agencias internacionales, Medvedev calificó la acción estadounidense de un “robo” y sostuvo que esta medida no solo daña profundamente la confianza entre naciones, sino que también podría ser interpretada por Caracas como un ataque de naturaleza bélica.
“Lo que ocurrió con el presidente Nicolás Maduro es, claramente, una infracción de cualquier norma del derecho internacional”, aseguró Medvedev durante la conversación, desarrollada en su residencia en las afueras de Moscú.
Según explicó, si una potencia extranjera hubiera detenido al presidente de Estados Unidos, las autoridades estadounidenses habrían calificado esa acción como un acto de guerra.
Defensa legal y respaldo diplomático.
En este escenario, el primer secretario de la Embajada de Venezuela en Rusia, Pablo Enrique Rodríguez Briceño, señaló a la agencia estatal rusa TASS que un equipo de abogados con amplia experiencia ha asumido la defensa legal de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
El diplomático venezolano afirmó que el proceso representa “una batalla por la verdad” y expresó confianza en que el respaldo de juristas y movimientos internacionales contribuya al restablecimiento del derecho internacional. “Confiamos en la victoria en esta batalla diplomática por la verdad histórica de Venezuela”, declaró.
En paralelo a las críticas de Medvedev, el Kremlin ha señalado que Rusia mantiene contactos permanentes con el Gobierno venezolano desde los eventos del 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro y a su esposa, Cilia Flores. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, aseguró la semana pasada que las relaciones entre Moscú y Caracas siguen activas y que las dos naciones conservan “una comunicación estable a través de los canales diplomáticos”.
Peskov destacó que Rusia y Venezuela tienen vínculos bilaterales independientes que abarcan varios proyectos e inversiones que ambas partes desean continuar, y que la comunicación con los líderes venezolanos, incluida la presidenta encargada Delcy Rodríguez, se ha mantenido “desde el principio” y de forma constante.
Expertos y medios señalan que este respaldo no solo responde a la retórica política de Moscú, sino también a intereses de largo plazo en cooperación energética, económica y estratégica con Venezuela, aunque no ha implicado un choque directo con Washington en términos militares o diplomáticos más amplios.



