El presidente de la Confederación de Industriales de Venezuela (Conindustria), Tito López, afirmó este miércoles que existe una voluntad generalizada en todos los sectores productivos del país, con especial énfasis en el sector obrero, de lograr un ajuste sustancial y más justo de los salarios y las remuneraciones. Sin embargo, López fue enfático al señalar que este objetivo es inalcanzable sin un incremento paralelo y significativo de la producción nacional.
«Queremos, y en eso coincidimos todos, que el trabajador venezolano recupere su poder adquisitivo. Pero para poder ajustar los salarios de manera sostenible, la ecuación es simple: tenemos que producir más. A medida que la industria recupera su capacidad operativa, hemos ido viendo una recuperación paulatina de las remuneraciones en el sector privado», explicó López durante una entrevista en Fedecámaras Radio.
El líder gremial presentó un panorama mixto pero con visos de optimismo controlado. Destacó que la capacidad operativa de las empresas se ubica actualmente en un 52,7% y proyectó que el cierre del año podría mostrar un crecimiento de dos dígitos en la producción, estimado entre el 12,3% y el 12,7%. Un factor clave para este despegue, según López, sería el aumento en la frecuencia y el monto de las subastas de divisas, lo que inyectaría liquidez y materia prima al aparato productivo.
Uno de los puntos más críticos que abordó Tito López fue la necesidad imperiosa de una profunda transformación en el sistema crediticio. Advirtió que no se puede hablar de una verdadera recuperación salarial si no va «de la mano con el deslizamiento de los créditos».
«La banca debe soltar el brazo», enfatizó. «Actualmente, la cartera de créditos al sector productivo ronda los USD 3.000 millones. Esta cifra es irrisoria, representa apenas el 3% del Producto Interno Bruto (PIB). Para que la industria despegue y pueda generar los empleos de calidad y los salarios dignos que queremos, necesitamos que esa cartera se ubique entre los USD 14.000 y USD 15.000 millones. Ese dinero se traduciría directamente en inversión en tecnología de punta, compra de materia prima y, por ende, en mayor producción y mejor capacidad de pago», puntualizó.
López detalló que, si bien el mecanismo de subastas de divisas ha sido un paliativo, con liquidaciones que han oscilado entre los USD 180 y USD 500 millones para el sector, este flujo es aún insuficiente y desigual. «Hay sectores transversales, vitales para toda la cadena de manufactura, que son álgidos y no han recibido las divisas en la proporción y el momento que requieren. Eso estrangula la producción y, al final, afecta la posibilidad de mejorar los sueldos».
El presidente de Conindustria puso especial énfasis en la situación de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), que representan el 85% del parque empresarial venezolano. Estas empresas, que operan con plantillas de entre 5 y 100 empleados, son las que más recurren a esquemas de bonificación para intentar mantener su operatividad y retener al personal, lo que evidencia su fragilidad estructural.
«Estamos absolutamente a favor de que el venezolano recupere su calidad de vida y de que haya mejores remuneraciones. No tenemos nada en contra de la recuperación de los salarios. Al contrario, es nuestra meta. Pero insistimos: debe ser un proceso armónico y realista, que camine al mismo paso que la producción, la disponibilidad de divisas y, sobre todo, el flujo de créditos. No podemos construir castillos en el aire», sentenció Tito López, haciendo un llamado a una política integral que sostenga la recuperación económica desde sus cimientos.
Con información de Banca y Negocios.



