La ministra de Salud de Venezuela, Nuramy Gutiérrez, confirmó este martes que durante el año pasado se registraron «algunos decesos» por fiebre amarilla en el país, aunque evitó precisar la cifra oficial para no generar «pánico» en la población.
En una entrevista concedida al canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Gutiérrez fue consultada directamente sobre si hubo fallecimientos por esta causa y respondió: «El año pasado tuvimos algunos decesos por fiebre amarilla, pero insisto, si esos datos nosotros los damos de esa manera, generamos pánico y alerta y no tiene ningún sentido».
La funcionaria informó que en lo que va de 2026 se han registrado «solamente siete casos» positivos de la enfermedad, aunque reiteró que la prioridad del Gobierno es «insistir en la prevención» más que en anunciar estadísticas.
Asimismo, Gutiérrez aseguró que Venezuela enfrenta actualmente una «alerta epidemiológica», por lo que las autoridades sanitarias se han fijado como meta alcanzar una cobertura de vacunación del 95% de toda la población.
Según sus declaraciones, alrededor de 49.000 personas han sido inmunizadas recientemente, cifra que se suma a los «tres millones de venezolanos ya vacunados (…) en el decenio anterior».
La ministra anunció además que se evalúa la instalación de puntos de vacunación en aeropuertos internacionales del país, como medida preventiva ante un posible aumento de la afluencia de turistas.
Por otra parte, el pasado 27 de febrero, la vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, Isabel Iturria, había informado que desde junio de 2025 hasta esa fecha se habían registrado 36 casos de fiebre amarilla, con un «claro incremento» en el país y un 75% de los afectados con edades comprendidas entre 10 y 49 años.
Iturria señaló que la campaña de vacunación priorizó 22 parroquias de los estados Aragua, Lara, Portuguesa y Barinas, donde se ha concentrado «el mayor número de casos».
El 2 de marzo, el Gobierno anunció que exigirá a las personas que viajen a esas cuatro regiones la vacuna contra la fiebre amarilla con al menos diez días de antelación, especialmente durante la próxima Semana Santa, además del uso de ropa de manga larga y repelente en zonas boscosas.
En el último año, Venezuela ha recibido donaciones de vacunas contra la fiebre amarilla, polio, pentavalente, SRP, PCV10 y rotavirus provenientes de países como India, Corea del Sur, Rusia y Brasil, entre otros.
Cabe recordar que en 2024, la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría advirtió que en los últimos 10 años el Programa Ampliado de Inmunización (PAI) no logró alcanzar las metas propuestas en cuanto a cobertura vacunal.
Con información de Infobae.



