La actriz de teatro, cine y televisión Gemma Cuervo ha fallecido este sábado a los 91 años, según han confirmado a RTVE fuentes familiares, tras una larga y fructífera carrera de más de 60 años que la ha convertido en una de las figuras de la escena más prestigiosas del país.
«Con enorme tristeza comunicamos el fallecimiento de nuestra madre, la actriz Gemma Cuervo, tan querida y admirada por todos», ha señalado la familia en un comunicado remitido a los medios. La capilla ardiente se abrirá este domingo 15 de marzo en el Tanatorio de la Paz (Tres Cantos) a partir de las 10 de la mañana.
Gemma Cuervo deja tras de sí tres hijos (Natalia, Fernando y Cayetana Guillén-Cuervo) y una vitrina repleta de premios, entre ellos la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2023), Premio Max de Honor (2021) y el Premio Nacional de Teatro (1965). También, la Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid (2018).
““
Fue ahí, sobre un escenario, donde empezó su carrera en 1956, con Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín de Federico García Lorca, y la última vez que se subió al escenario fue en 2011 con La Celestina, de Francisco de Rojas.
«El arte me ha gustado siempre con locura. Es muy importante el arte, muy importante, para el ser humano, para la industria, para el alma femenina y el alma masculina», afirmaba hace unos meses en el documental Sentires, del programa Imprescindibles de TVE.
Respecto a la televisión, entre sus trabajos más conocidos por el público están sus intervenciones en Estudio 1, Médico de Familia, Aquí no hay quien viva y La que se avecina.
““
Su última intervención pública fue la entrevista que concedió el pasado mes de noviembre junto a su hija Cayetana en La Revuelta, presentada por David Broncano, y la ovación del público puso en evidencia que Gemma Cuervo ha sido una de las intérpretes más queridas de la escena española.
Más de seis décadas sobre los esecnarios
Formada en el TEU, Teatro Español Universitario, entró a formar parte de la compañía Lope de Vega dirigida por José Tamayo, donde tuvo la oportunidad de crear una gran variedad de personajes que la curtieron en la escena y le permitieron dar el salto a la televisión en los míticos Estudio 1.
En los años 60, Fernando Fernán Gómez le ofreció el papel de Luisita en la icónica película El mundo sigue, una joya del cine español aún hoy desconocida. Pero la censura del momento la frenó en su salto a la gran pantalla.
Un momento a destacar en la carrera de Gemma Cuervo fue la creación de su compañía a finales de los años 60. Ella, junto a su marido, el actor Fernando Guillén, se atrevieron a estrenar obras de autores prohibidos por la censura. El malentendido de Albert Camus, Los secuestrados de Altona de Jean Paul Sartre o Águila de dos cabezas de Jean Cocteau fueron obras que formaron parte de una programación audaz que defendía un teatro de calidad. La compañía tuvo que cerrar en 1975 por los problemas económicos que les supuso apoyar la huelga de actores.
A partir de ese momento la carrera de Gemma Cuervo se centró en el teatro, con papeles protagonistas en obras tan importantes como Bodas de sangre, Los hijos de Kenedy, Algún día trabajaremos juntas, Orinoco o La Celestina en 2011 con la que se despidió de las tablas.
El famoso papel de Vicenta en Aquí no hay quien viva le llegó por casualidad. La serie se convirtió en un fenómeno televisivo y Gemma Cuervo alcanzó la popularidad que no había conseguido con el cine y el teatro.
Durante los últimos años, la actriz había reducido su presencia pública y vivía centrada en su familia y en el cuidado de su salud, manteniendo un perfil más discreto aunque siempre activo en redes sociales. Aun así, seguía muy presente en el recuerdo del público y de sus compañeros de profesión, que a menudo destacaban su carácter cercano y su profesionalidad en los rodajes.



