El Consejo Universitario de la Universidad Central de Venezuela (UCV) solicitó este martes que la estructura de El Helicoide sea preservada como un espacio de memoria histórica y documentación de violaciones a los derechos humanos.
En una declaración aprobada el pasado 4 de marzo, la máxima instancia de la «Casa que vence las sombras» manifestó su rechazo a la propuesta gubernamental de transformar el edificio en un centro cultural o recreativo, argumentando que tal medida invisibilizaría el sufrimiento ocurrido en su interior.
La universidad se adhirió al pronunciamiento de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU), el cual subraya la dualidad trágica del inmueble: de ser una joya de la arquitectura de vanguardia en los años cincuenta, pasó a convertirse en un símbolo de reclusión y tortura durante las últimas décadas. En el documento, la casa de estudios advirtió que el recinto fue escenario de abusos sistemáticos y muertes bajo custodia, lo que le confiere una carga testimonial que no puede ser borrada mediante una intervención con fines de esparcimiento.
Para sustentar su postura, la UCV comparó la importancia de El Helicoide con referentes globales de memoria traumática como la ESMA en Argentina y Robben Island en Sudáfrica, ambos reconocidos como Patrimonio Mundial por la UNESCO. Según la declaración académica, el edificio debe servir para garantizar el derecho a la verdad de las víctimas, asegurando que las generaciones futuras reconozcan el lugar como un centro de reparación simbólica y un recordatorio de la necesidad de no repetición.
Con información de Monitoreamos



