Habitantes de la Cota 905 y funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) han denunciado, bajo estricta reserva de su identidad, el presunto retorno de Carlos Calderón, alias “El Vampi”, al sector.
Según reseña El Pitazo, el regreso del líder criminal ha coincidido con una reactivación visible del microtráfico de drogas en la comunidad. Testigos relataron que vehículos de alta gama han vuelto a frecuentar la zona para la compra de sustancias como tusi, cocaína y marihuana, en una dinámica que —aseguran— es dirigida nuevamente por Calderón.
A pesar de que el Ministerio de Relaciones Interiores mantiene una recompensa de 150.000 dólares por su captura, los residentes señalan una preocupante inacción de las autoridades locales. Aunque persiste la presencia de alcabalas y la antigua residencia de «El Vampi» funciona ahora como módulo de vigilancia de la PNB, los vecinos denuncian que los uniformados “miran hacia otro lado” ante el flujo de distribución de estupefacientes que se registra en las calles del barrio.
«El Vampi», uno de los delincuentes más buscados del país por delitos de homicidio, secuestro y extorsión, había huido de la zona en 2021 tras la Operación Gran Cacique Guaicaipuro.



