El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió este viernes a los principales líderes del sector energético que sus compañías dispondrán de «total seguridad, total protección» para reactivar las operaciones en Venezuela.
Durante un encuentro en la Sala Este de la Casa Blanca, el mandatario republicano intentó despejar las dudas de los inversionistas sobre los riesgos de operar en territorio venezolano tras la reciente intervención militar, aunque evitó precisar los mecanismos legales que sustentarán dichas garantías.
Ante la consulta de una reportera de CBS News sobre cómo ofrecerá esa protección sin un despliegue de tropas, Trump destacó la capacidad de resistencia de las corporaciones petroleras.
«Trabajaremos con los líderes y el pueblo venezolano, contaremos con un grupo muy seguro y ellos también traerán seguridad consigo», afirmó el presidente.
Para reforzar su punto, el mandatario comparó el entorno venezolano con otros mercados internacionales donde operan estas firmas: «Estos no son niños. Son gente que extrae petróleo en lugares bastante difíciles. Diría que un par de esos lugares hacen que Venezuela parezca un picnic. Son gente dura».
Trump enfatizó que estas empresas poseen experiencia en territorios hostiles que otros evitarían. «Entran en zonas a las que nadie querría ir. Entran en zonas a las que, si me invitaran, les diría: ‘No, gracias. Nos vemos en Palm Beach’», bromeó el gobernante.
Pese a reconocer que los ejecutivos «conocen los riesgos», el presidente garantizó un acompañamiento constante de su administración. «Vamos a ayudarlos. Se lo vamos a poner muy fácil. Van a estar ahí mucho tiempo. Vamos a estar ahí, juntos, mucho, mucho tiempo», sostuvo ante representantes de Chevron, Exxon, ConocoPhillips y otras doce compañías.
El equipo de seguridad nacional y energía, encabezado por Marco Rubio, Chris Wright y Doug Burgum, acompañó al presidente en esta reunión clave para el mercado energético estadounidense.
Taylor Rogers, portavoz de la Casa Blanca, confirmó que el diálogo con los ejecutivos se centró en identificar «oportunidades de inversión que restaurarán la infraestructura petrolera venezolana», en un esfuerzo por estabilizar el flujo de crudo hacia los Estados Unidos.



