El canciller Yván Gil confirmó este lunes la disposición de Venezuela para construir una nueva hoja de ruta con la Unión Europea (UE), el Reino Unido y Suiza.
Este anuncio siguió a una reunión en el palacio de Miraflores donde la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, recibió al cuerpo diplomático de dichas naciones tras la operación militar estadounidense que resultó en la captura de Nicolás Maduro.
Durante una transmisión de Venezolana de Televisión (VTV), Gil explicó que «la presidenta encargada ha transmitido un mensaje muy claro que en el marco del respeto, en el marco de la igualdad de los Estados, nosotros estamos dispuestos a avanzar en una agenda nueva, una agenda intensa de trabajo para el bienestar de ambos pueblos, de los todos los pueblos de Europa y de Venezuela».
En el encuentro participaron también el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello. El ministro de Relaciones Exteriores calificó la sesión como un intercambio «franco, cordial, ameno» donde las partes buscaron establecer un relacionamiento productivo.
Gil manifestó su optimismo sobre el futuro de estos vínculos al declarar: «Creo que se abre a partir de hoy una etapa muy interesante de diálogo, de construcción, de cooperación en todos los ámbitos de la vida de nuestros países y que seguramente será en beneficio de nuestros pueblos. Reafirmamos la voluntad del Gobierno bolivariano de trabajar de la mano y bajo los principios diplomáticos con todos los pueblos del mundo».
Esta apertura diplomática ocurre mientras la Unión Europea mantiene sus contactos con la administración de Rodríguez para salvaguardar sus intereses, tras haber solicitado calma y moderación después del ataque del 3 de enero.
Por su parte, el Reino Unido abogó recientemente por una transición pacífica y la unidad internacional, mientras que Suiza optó por congelar los activos de Maduro y su entorno.
Ante este panorama de presión externa y cambios internos, el canciller venezolano insistió en la necesidad de «abrir vías de diálogo cada vez más profundas» con el continente europeo.



