Para BlackRock , el gigante mundial en gestión de inversiones, la reciente operación militar estadounidense en suelo venezolano y la subsecuente detención de Nicolás Maduro no constituyen un cisne negro para las finanzas internacionales. Lejos de alterar su brújula estratégica, la firma interpreta este suceso como una pieza que encaja perfectamente en un escenario global cada vez más fracturado, al que han denominado un “tercer orden mundial”, pero cuyos efectos inmediatos en la dinámica bursátil son limitados.
Mientras Maduro enfrenta cargos por narcotráfico y delitos relacionados con armamento tras su traslado a Nueva York la semana pasada, los analistas de la firma sostienen que la economía global ha entrado en una fase de alta dispersión. Según su lectura, los inversionistas ya operan asumiendo estas disrupciones.
“Estos eventos son la manifestación de nuestro marco de nuevo régimen macroeconómico: un mundo con una amplia gama de resultados a largo plazo impulsados por megafuerzas, especialmente la fragmentación geopolítica y la transformación energética”, reza el informe divulgado por la compañía la semana pasada.
Inmunidad de los mercados y apuesta por el riesgo
A pesar del terremoto político en la región suramericana, BlackRock mantiene intacta su confianza en los activos de riesgo. La gestora no ha modificado su portafolio, sosteniendo su apuesta por el mercado de valores norteamericano y la deuda de economías emergentes en divisas fuertes.
El equipo de estrategia de la firma fue contundente al respecto: “Vemos un impacto limitado en los mercados globales por ahora”. En consonancia con esta visión, ratificaron su hoja de ruta de inversión: “Nuestra postura pro-riesgo y sobreponderación en acciones de EE.UU., el tema de IA y bonos de mercados emergentes no ha cambiado”.
Incertidumbre política sin shock petrolero
Aunque el presidente Donald Trump ha calificado la acción militar no como un cambio de régimen sino como un relevo de liderazgo, BlackRock advierte sobre la nebulosa que cubre el futuro inmediato de Venezuela. No obstante, consideran que esta volatilidad local no tiene la fuerza suficiente para convertirse en un riesgo sistémico.
“No hay un plan político ni militar claro para lo que viene, vemos mucha incertidumbre por delante. Pero esto puede no importar mucho a los mercados globales”, sentenciaron los analistas.
Un factor clave para esta «indiferencia» de los mercados es la realidad actual de la industria energética venezolana. A pesar de su vasto potencial geológico, su peso actual en la oferta es marginal. “Venezuela puede tener las mayores reservas de petróleo del mundo, pero sólo produce alrededor del 1% del petróleo mundial. Esperamos un impacto limitado en el corto plazo y un impacto ligeramente negativo en el largo plazo sobre los precios del petróleo”, proyectó BlackRock.
Redefiniendo el tablero desde la Segunda Guerra Mundial
El análisis de la gestora va más allá de la coyuntura venezolana y sugiere un cambio de era histórico. En su nota a clientes, el equipo describió una transformación profunda en las relaciones de poder: “Los acontecimientos del sábado subrayan la creciente fragmentación geopolítica: estamos ahora en el tercer orden mundial distinto desde la Segunda Guerra Mundial, marcado por Estados Unidos redefiniendo sus relaciones económicas y geopolíticas con el mundo”.
En cuanto a la transición interna en Caracas, la firma mantiene la vigilancia sobre los actores clave que podrían garantizar —o entorpecer— la estabilidad, poniendo el foco en la figura de la vicepresidenta. “Observamos cualquier hoja de ruta hacia una transición y si Delcy Rodríguez, leal a Maduro y al expresidente Hugo Chávez, permanece en el centro de cualquier liderazgo interino”, indicó el reporte.
Finalmente, desde una perspectiva de materias primas, el documento concluye que no habrá variaciones drásticas en la oferta exportable del país caribeño en lo inmediato. “No esperamos cambios significativos en la producción de petróleo, gas y minería de Venezuela en el corto plazo. Eso significa que el canal de materias primas probablemente no impulsará impactos macro inmediatos”, concluyó el análisis.
Con información de Bloomberg Línea.



