El mercado paralelo venezolano acaba de vivir una de sus correcciones mas brutales en años. En apenas dos semanas, el USDT pasó del umbral de los 900 bolívares el 7 de enero a cotizar alrededor de 450 bolívares al cierre de esta semana, una caída de casi 40% que dejó a traders, ahorristas y analistas preguntándose si esto es el inicio de una estabilización real o solo un respiro momentáneo.

La volatilidad comenzó horas después de que tropas estadounidenses capturaran a Nicolas Maduro y Cilia Flores en Caracas durante la madrugada del 3 de enero. Lo que siguio fue predecible: colas en supermercados, gasolineras colapsadas, y una estampida hacia el dólar digital que disparó el precio del USDT en Binance P2P de 560 bolívares a mas de 780 en cuestión de días. En transacciones directas, algunos reportaron picos superiores a lost 900 bolívares.
El retroceso comenzó el 9 de enero cuando la cotización bajó de 780 a cerca de 600 bolívares en pocas horas. Para el 16 de enero, el USDT ya se ubicaba por debajo de 500 bolívares. Binance confirmó via Telegram que se implementan límites temporales de precio en su plataforma P2P como mecanismo de control de riesgo durante la volatilidad extrema. Estos límites previenen conductas abusivas y preservan la integridad del mercado, dijo el exchange, aunque aclaró que no fija tasas de cambio.

La consultora Ecoanalitica informó el 16 de enero que la banca venezolana recibiría 300 millones de dólares provenientes de la venta de crudo que Estados Unidos comenzó a administrar tras la captura de Maduro. Su director, Alejandro Grisanti, explicó en X que el plan busca destrabar un mercado cambiario que estuvo prácticamente seco en los últimos 30 días. Los fondos serán canalizados a traves de un fideicomiso catarí administrado por Washington.
Pero los economistas no están celebrando. Asdrúbal Oliveros, de Ecoanalítica, advirtió que las condiciones estructurales no han cambiado. Sigue sin haber suficiente oferta de divisas en el mercado. Si no se corrigen los desequilibrios del mercado cambiario, no es descabellado pensar que el tipo de cambio vuelva a subir, dijo.
José Guerra, exdiputado y profesor de la Universidad Central de Venezuela, fue mas directo. En redes sociales, afirmó que Venezuela entró en 2026 con una devaluación del bolívar fuera de control y estimó que Venezuela podría encontrarse al borde de un proceso de hiperinflación.
La brecha cambiaria sigue siendo un punto focal de análisis en la economía venezolana. Mientras el USDT cotiza alrededor de 450 bolívares en Binance P2P, la tasa oficial del Banco Central de Venezuela se mantiene en 344 bolívares, una diferencia superior al 30% que se ha reducido desde el 75% registrado durante el pico de pánico, pero que sigue complicando la vida de comerciantes formales obligados a facturar a tasa BCV mientras reponen inventario a precios de mercado paralelo.

El Indice Bursátil Caracas se duplicó en tres días tras la captura de Maduro. El riesgo país, medido por el EMBI de JP Morgan, cayó de 12.724 a 8.898 puntos. Son señales de expectativas positivas en torno a una posible apertura petrolera y las expectativas en torno a una flexibilización de las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos.
Mientras tanto, los venezolanos en redes sociales resumen la paradoja con claridad: el USDT baja, pero el costo de vida no. Los precios de alimentos y servicios siguen en alza, desconectados de la corrección cambiaria. Para muchos, esto confirma que gran parte de la escalada de precios de principios de enero ya estaba inflada por expectativas y especulación pura, no por fundamentos económicos.
El punto central no es la regularización del dólar, sino la reducción real de los precios. Si los precios no bajan, la situación empeora, porque el poder adquisitivo se erosiona y el dinero rinde cada vez menos. Cabe destacar que el #USDT no es dólar. #Venezuela
— Dan Jesus (@daostrader) January 19, 2026
La presidenta encargada Delcy Rodriguez anunció el 16 de enero que los ingresos petroleros comenzaron a llegar al BCV y de ahí a la banca privada para el mecanismo del mercado cambiario. Hermes Perez, economista consultado por AFP, fue cauto. No es tampoco una panacea que va a solventar esto. Al momento que se haga la inyección, eso va a tranquilizar momentpáneamente el tipo de cambio, dijo, recordando que maniobras similares del BCV en el pasado tuvieron efectos temporales.
El USDT sigue siendo el dólar de facto para millones de venezolanos. Según estimaciones, representa cerca del 10% de los pagos en supermercados y canaliza aproximadamente el 90% de las remesas anuales que entran al pais según la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico (Cavecom-e). Binance P2P se ha convertido en la referencia de precios para la economia informal, desplazando a DolarToday y otros monitores tradicionales. Que esta corrección sea sostenible o solo un paréntesis antes del próximo shock depende de variables que nadie en Caracas, ni en Washington, parece controlar del todo.



