Unos 10.000 vuelos han sido cancelados en Estados Unidos debido a una poderosa tormenta invernal que está causando estragos en ese país y que ha puesto en alerta a las autoridades competentes en el centro-sur y norte-este del territorio.
Al respecto, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha llamado desde el viernes a la población de al menos un 40% del territorio estadounidenses a tomar las mayores precauciones posibles durante todo este fin de semana. El organismo ha sido enfático, al llamar a «tomarse esta tormenta en serio»:
«Se esperan impactos de moderados a mayores desde el centro de Estados Unidos hasta el noreste desde hoy hasta el fin de semana. Se prevén condiciones de conducción peligrosas o imposibles. Evite viajar si es posible», indicó el NWS el viernes, cuando también advirtió que podrían producirse cierres generalizados y daños de la infraestructura.
El presidente Donald Trump replicó este mensaje, señalando que las autoridades están plenamente preparadas para atender la situación, al tiempo que exhortó a la ciudadanía a mantenerse «segura y abrigada».
Hoy, el NWS indicó que fuertes nevadas, aguanieve y lluvia helada ya han cubierto gran parte del centro-sur de Estados Unidos y que estas condiciones continuarán expandiéndose hacia el este hasta el domingo.
Trump, por su parte, declaró el Estado de Emergencia en Carolina del Sur y Virginia.
He aprobado las Declaraciones de Emergencia para las Históricas Tormentas Invernales que se dirigen al Gran Estado de Carolina del Sur y a la Mancomunidad de Virginia. Con la ayuda de Fema (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) y nuestros socios estatales, mantendremos a todos a salvo y nos aseguraremos de que ambos estados reciban el apoyo necesario. Continuaremos monitoreando y manteniéndonos en contacto con todos los estados en la trayectoria de esta tormenta», señaló Trump este sábado en Truth Social.



