Familiares de dos hombres trinitenses fallecidos durante ataque con misiles estadounidense en octubre de 2025 presentaron este martes una demanda contra el gobierno de Estados Unidos por «homicidio culposo y ejecución extrajudicial».
Según informó la Unión Americana de Libertades Civiles(ACLU) en una comunicado, la acción legal interpuesta en un tribunal federal de Massachusetts, busca responsabilizar a la administración Trump por la muerte de Chad Joseph, de 26 años, y Rishi Samaroo, de 41, ocurrida el 14 de octubre cuando regresaban de Venezuela hacia Trinidad y Tobago.
Lenore Burnley, madre de Joseph, y Sallycar Korasingh, hermana de Samaroo, presentaron la demanda en representación de los familiares sobrevivientes.
La acción legal se fundamenta en la Ley de Muerte en Alta Mar, que permite demandas por homicidio culposo ocurrido en alta mar, y el Estatuto de Agravios Extranjeros, que autoriza a ciudadanos extranjeros demandar por violaciones de derechos humanos en tribunales estadounidenses.
“Chad era un hijo amoroso y atento. Sabemos que esta demanda no nos traerá de vuelta a Chad, pero esperamos encontrar algo de verdad y cerrar este capítulo”, expresó Burnley. Por su parte, Korasingh afirmó: “Si el gobierno estadounidense creía que Rishi había hecho algo malo, debería haberlo arrestado y acusado, no asesinado”.
Según la el documento compartido por la ACLU, las familias de Joseph y Samaroo buscan una compensación económica por daños y perjuicios, así como daños punitivos, pero también piden «responsabilidad» por lo que califican como actos «descarnados» del gobierno.
Legalidad de los ataques
Abogados de la ACLU, el Centro de Derechos Constitucionales y expertos legales calificaron los ataques como “manifiestamente ilegales”, dado que Estados Unidos no se encuentra en conflicto armado y, aun en tiempos de guerra, las leyes internacionales prohíben ataques indiscriminados a civiles y embarcaciones no militares.
“Estos ataques son actos atroces de quienes creen poder actuar con impunidad en todo el mundo. Nuestros clientes exigen la rendición de cuentas por sus pérdidas devastadoras”, declaró Brett Max Kaufman, asesor principal de la ACLU.
Tras el incidente, el ministro de Asuntos Exteriores de Trinidad y Tobago, Sean Sobers, confirmó que no existía evidencia que vinculara a Joseph o Samaroo con actividades ilegales.
Sobre las víctimas
Chad Joseph residía con su esposa y tres hijos en Las Cuevas, Trinidad. Viajaba frecuentemente a Venezuela para pescar y trabajar en el campo. El 12 de octubre informó a su familia que pronto regresaría a casa; dos días después, su embarcación fue atacada y él desapareció.
Rishi Samaroo, nacido en El Socorro, Trinidad, se había trasladado a Venezuela tras cumplir condena en 2024. Trabajaba en pesca y construcción, manteniendo contacto diario con su familia. El 12 de octubre avisó que regresaría a Trinidad para cuidar a su madre enferma, y esa fue la última comunicación que tuvo con sus seres queridos.
Jonathan Hafetz, profesor de Derecho en Seton Hall, advirtió que “usar la fuerza militar para matar a estas personas viola los principios más elementales del derecho internacional”. La demanda en Massachusetts busca establecer responsabilidades legales y garantizar que los responsables respondan por asesinato y crímenes de guerra.
“Rishi y Chad solo querían regresar sanos y salvos a casa. El atroz ataque se lo impidió. Es imperativo que exijamos responsabilidades, tanto por sus familias como por el estado de derecho”, concluyó Jessie Rossman, directora legal de la ACLU de Massachusetts.



