El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado su intención de emprender acciones legales contra Trevor Noha, el presentador de la reciente gala de los premios Grammy.
La controversia se originó tras un comentario realizado durante la ceremonia de la noche del domingo, en el cual el conductor sugirió que el exmandatario habría formado parte de los visitantes de la isla privada de Jeffrey Epstein, vinculada a una red de tráfico de menores.
A través de sus redes sociales y mediante voceros de su equipo de campaña, Trump calificó las afirmaciones como «falsas, malintencionadas y difamatorias».
El equipo legal del presidente argumenta que estas declaraciones no solo buscan dañar su reputación personal, sino que también constituyen un intento deliberado de interferir en su imagen pública en un contexto políticamente sensible.
Según los representantes del republicano, el presentador utilizó una plataforma de alcance mundial para difundir desinformación sin presentar pruebas que sustenten dicho vínculo.
Por su parte, el entorno del presentador y los organizadores del evento no han emitido una respuesta formal ante la amenaza de demanda, aunque el incidente ha reabierto el debate sobre los límites del humor y la sátira en eventos televisados de gran audiencia.
Mientras la disputa escala, los abogados de Trump aseguran estar preparando la documentación necesaria para formalizar la denuncia, insistiendo en que no permitirán que se realicen acusaciones de tal gravedad sin consecuencias legales.



