El diputado a la Asamblea Nacional, Stalin González, afirmó este miércoles que la nueva ley de hidrocarburos aprobada en el parlamento “atiende una urgencia” pero dejó sin discusión el fondo de la política energética y el destino de los recursos que se generarán.
“Creemos que la ley atiende lo urgente y había que hacerlo, pero dejó por fuera el debate de qué vamos a hacer con la política energética, qué vamos a hacer con la industria venezolana, hacia dónde van esos recursos, cómo hacemos para que Pdvsa de verdad se convierta en la empresa más grande, más sólida y de verdad sea la empresa de todos los venezolanos”, mencionó
González advirtió que de alcanzarse la meta oficial de producción de un millón y medio de barriles diarios, Venezuela podría generar entre 12.000 y 18.000 millones de dólares adicionales al año, por lo que insistió en que el país debe debatir con claridad el uso de esos ingresos, para que a su vez se traduzcan en la mejora de la calidad de vida de todos los venezolanos.
Falta de transparencia
El jefe de la fracción opositora del Grupo Parlamentario Libertad, subrayó que el principal problema de los últimos años ha sido la falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos, por lo que aseguró que desde su bancada exigirán rendición de cuentas y mecanismos de control.
“Vamos a exigir que esos recursos sean transparentes y que lleguen realmente a la gente”, señaló.
Asimismo indicó que, aunque no han estado de acuerdo con las sanciones internacionales —por considerar que afectan más al pueblo que a quienes están en el poder—, resulta preocupante que las últimas cinco directivas de Pdvsa hayan estado presuntamente vinculadas a hechos de corrupción.
Llamado a la unidad opositora
Durante la emisión del programa, González hizo un llamado a la unidad de la oposición y a la reconstrucción del sentimiento de cambio en el país, subrayando la necesidad de dejar de lado las diferencias internas para construir una agenda común que permita fortalecer la confianza ciudadana, rescatar las instituciones y garantizar que la voluntad del pueblo sea escuchada y respetada. “El país nos llama a ponernos de acuerdo”, concluyó.



