Un sector de la oposición venezolana, integrada por el dos veces candidato presidencial Henrique Capriles, informó este miércoles que aceptó una invitación del Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para comenzar un proceso de diálogo y discutir los problemas que agobian a los ciudadanos.
«Decidimos asistir con responsabilidad. Participar en este espacio no es un gesto cualquiera, mucho menos cómodo, pero llegamos a este momento con una Venezuela profundamente herida», señaló la oposición en un comunicado publicado por el diputado Stalin González, jefe de la fracción parlamentaria Libertad, en X.
Hemos recibido una invitación de Jorge Rodríguez para iniciar un proceso de acercamiento político. Vamos con una agenda clara, enfocada en el bienestar de los venezolanos, el fortalecimiento de la democracia, y una serie de propuestas e inquietudes. pic.twitter.com/LhAExRtcvB
— Stalin González (@stalin_gonzalez) February 4, 2026
Dijo que su sector opositor siempre ha planteado que los venezolanos deben resolver sus diferencias de manera pacífica y la historia demuestra que «Venezuela solo avanza con acuerdos genuinos y desprendimiento por una causa común».
En el comunicado, firmado por pequeños partidos de la oposición como Unión y Cambio, Hagamos Fuerza, MAS, Puente, Lápiz y Cambio y Paz y Un Nuevo Tiempo.
El texto indica que este encuentro no puede ser simbólico ya que «ninguna parte puede imponer soluciones duraderas sin escuchar a toda la sociedad».
Este grupo opositor sostuvo que la convivencia democrática exige respeto, pluralidad y el fin de prácticas que han alimentado «el miedo, la persecución y la existencia de presos políticos».
«Un buen comienzo puede ser la ley de amnistía, que permita avanzar hacia la reconciliación nacional», añadió.
Diálogo entre gobierno y oposición
Igualmente, señaló que el diálogo solo tiene sentido si produce acuerdos reales y que la reconciliación no se construye con gestos vacíos, sino con cambios concretos, reglas claras y confianza.
El pasado 23 de enero, Rodríguez propuso que se convoque a un «verdadero diálogo político» que incluya tanto a sectores políticos «coincidentes» como «divergentes», una tarea que encomendó a su hermano y presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
La líder chavista pidió entonces que ese diálogo tenga «resultados concretos, inmediatos» y que sea venezolano, es decir, «que no se impongan más las órdenes externas, ni desde Washington, ni desde Bogotá ni desde Madrid».



