La encargada de negocios de Estados Unidos en Caracas, Laura Dogu, informó este viernes que abordó la recuperación económica venezolana en una reunión con el equipo de Chevron, una semana después de su llegada al país.
En una publicación en la cuenta de X de la embajada, Dogu afirmó que la economía fue «el tema central» de su encuentro con Chevron, la única petrolera estadounidense que mantiene operaciones en Venezuela, donde siguió operando por una licencia concedida por el Departamento del Tesoro de EE.UU. (OFAC) para poder importar crudo.
«Mi equipo y yo seguimos enfocados en el trabajo que tenemos por delante: hacer realidad la visión del presidente Trump para la recuperación de la economía venezolana», fijo.
En este sentido, aseguró que trabajan para «garantizar el retorno de la prosperidad» a Venezuela y que esto, como ha dicho en otras ocasiones, beneficie a la población de ambos países.
La llegada a Venezuela
Dogu llegó a Caracas el pasado sábado para reabrir la misión diplomática estadounidense en medio de los acercamientos entre ambos países, tras la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de tropas de EE.UU. en un ataque militar el pasado 3 de enero.
El lunes, se reunió en el palacio presidencial de Miraflores con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y con su hermano, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, a quienes reiteró las tres fases – estabilización, recuperación y transición democrática- planteadas para Venezuela por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
El pasado 9 de enero, el Gobierno encargado de Rodríguez anunció el inicio de un «proceso exploratorio de carácter diplomático» con Estados Unidos, orientado al «restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países» y para abordar las consecuencias del que consideran como «secuestro» de Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores.
Como parte de sus iniciativas, el pasado 29 de enero, el Parlamento venezolano, de mayoría chavista, aprobó por unanimidad la reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos.
El mismo día, el Departamento del Tesoro de EE.UU. emitió una licencia general que permite ciertas transacciones con el petróleo venezolano, lo que también supuso un giro en la política del republicano Donald Trump, quien aprobó sanciones contra PDVSA en 2019, durante su primera Administración.



