La justicia de Estados Unidos postergó la segunda comparecencia del derrocado líder venezolano Nicolás Maduro en una corte federal de Nueva York. El tribunal fijó la nueva fecha para el próximo 26 de marzo, tras una solicitud de la Fiscalía por motivos logísticos.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York justificó el aplazamiento por problemas de planificación y la necesidad de coordinar el intercambio de pruebas. El juez Alvin Hellerstein concedió la prórroga con el consentimiento de los abogados defensores de la pareja.
Maduro enfrenta graves cargos por conspiración narcoterrorista, importación de cocaína y posesión de armas automáticas. El exmandatario de 63 años permanece recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde su captura en enero.
Durante su primera audiencia, el señalado rechazó tajantemente las acusaciones de la justicia estadounidense ante el magistrado. “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente”, manifestó Maduro de manera breve ante el tribunal de Manhattan.
El político venezolano también cuestionó el proceso judicial y reclamó su estatus de mandatario ante las autoridades del norte. “Su Señoría me los está informando ahora”, señaló Maduro cuando el juez le explicó sus derechos constitucionales básicos.
La defensa confirmó que el acusado prefirió leer personalmente el pliego de cargos en lugar de escuchar la lectura pública. “Soy un prisionero de guerra”, afirmó el exlíder chavista tras el operativo militar que terminó con su detención en Caracas.
Su esposa, Cilia Flores, también deberá presentarse ante el mismo tribunal el 26 de marzo para responder por cargos similares. Flores, de 69 años, se identificó formalmente en la sesión previa como “la primera dama de la República de Venezuela”.
La mujer también negó cualquier vinculación con los delitos de narcotráfico y armas que le atribuye el Departamento de Justicia. Ella se declaró “no culpable, completamente inocente” frente a los fiscales y el juez encargado del caso en Nueva York, reseñó El Tiempo.
Ambos procesados llegaron al juzgado en helicóptero bajo un fuerte esquema de seguridad integrado por agentes de la DEA y el FBI. El juez Hellerstein autorizó a Maduro a conservar sus notas personales tras una petición directa del detenido durante la sesión.



