Las firmas IFG Capital y Privatam sellaron un acuerdo para lanzar el primer certificado de inversión estructurado con exposición a Venezuela. Se trata de un instrumento financiero conformado por activos de diferentes sectores vinculados a la energía, dirigido a inversores institucionales, particulares con un elevado patrimonio neto (HNWI) y family offices.
IFG Capital es conocida en el mercado por ser una gestora de inversiones alternativas; mientras que Privatam es una empresa de tecnología financiera con sede en Mónaco y Zúrich que se ha especializado en productos de inversión estructurados.
Los certificados de inversión estructurado son productos financieros que otorgan a su titular derecho sobre la rentabilidad generada por un activo específico o por un conjunto de activos que pueden ser acciones, bonos o derivados. En este caso específico estará compuesto por una cartera gestionada de activos venezolanos, incluyendo acciones de empresas que cotizan en el índice de la Bolsa de Valores de Caracas, así como en activos vinculados a los sectores de energía y recursos naturales del país
El vehículo de inversión se encuentra actualmente en fase de estructuración y construcción y aún no está disponible para los inversores. Su lanzamiento está sujeto al cumplimiento de los requisitos normativos, operativos y de conformidad aplicables. Una vez completados estos procesos, las firmas esperan que el producto esté disponible para los inversionistas en un plazo indicativo de aproximadamente 30 días, sujeto a las condiciones del mercado y a las aprobaciones internas.
Para la ejecución en el mercado nacional, el vehículo ha designado a GBV Grupo Bursátil Venezolano, una empresa de corretaje con licencia, como subcorredor de ejecución.
Luis Alfredo Cercós Ruiz, presidente de IFG Capital explicó que esta iniciativa responde a “la demanda de determinados inversores que buscan una exposición selectiva a los mercados fronterizos a través de soluciones estructuradas y gestionadas de forma activa», Asimismo, afirmó que la estructura combina una gestión activa, controles de riesgo y un marco operativo alineado con las normas reguladoras internacionales.
Por su parte, Stanislas Perromat y Arthur Bauch, socios de Privatam, señalaron que el certificado ha sido diseñado para cumplir con las normas internacionales de cotización, compensación y transparencia, al tiempo que opera dentro de las limitaciones y características de mercados más complejos y menos líquidos.
Se espera que el certificado cotice en la Bolsa de Viena y se le asigne un International Securities Identification Number (ISIN), lo que permitirá su liquidación a través de sistemas de compensación internacionales una vez completada la fase de estructuración.
Este certificado está destinado a inversores que comprendan los riesgos asociados a los mercados fronterizos y a situaciones especiales, incluidos los riesgos macroeconómicos, normativos, de liquidez y de ejecución.
Sanciones y cumplimiento normativo
IFG Capital y Privatam destacaron que el vehículo se estructurará y gestionará en estricto cumplimiento de todas las normas y políticas aplicables de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos; así como de otros regímenes de sanciones internacionales pertinentes.
La estructura incluye controles continuos de selección, supervisión y contrapartes, diseñados para garantizar que todas las inversiones y transacciones se realicen de conformidad con las leyes y reglamentos aplicables.



