El ministro del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo, Eduardo Piñate, adelantó este lunes que en los próximos días la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunciará medidas relacionadas con el salario de los trabajadores venezolanos. Las declaraciones se producen en medio de crecientes presiones sindicales que exigen un aumento sustancial tras 47 meses sin ajustes.
«No me corresponde a mí decirlo, la presidenta encargada ya dijo que se están creando dos fondos, uno para la protección social que incluye el impulso de la educación, la salud, la cultura, el empleo y también para el ingreso de los trabajadores«, declaró Piñate a la prensa.
El ministro condicionó las mejoras al incremento de los ingresos petroleros del país y otras fuentes de divisas: «Esperemos el aumento de los ingresos del país y que pronto se den esos anuncios».
En sus declaraciones, difundidas a través de un video de Primicias, Piñate también se refirió al debate sobre la dolarización, descartando categóricamente esa posibilidad. «La dolarización implica que no haya bolívares y la moneda nacional del país es el bolívar», enfatizó.
Las palabras del ministro se conocen en un contexto de creciente descontento social por el deterioro del poder adquisitivo. El salario mínimo se mantiene en 130 bolívares desde el 15 de marzo de 2022, cantidad equivalente a USD 0,33 centavos al tipo de cambio oficial. Con ese monto apenas es posible pagar un pasaje de ida y vuelta en el Metro de Caracas, y resulta insuficiente para adquirir cualquier alimento de la cesta básica.
Organizaciones sindicales han intensificado sus demandas en las últimas semanas. El Monitor Sindical Venezuela, plataforma que da seguimiento a las luchas laborales, ha incrementado sus publicaciones exigiendo un ajuste urgente: «Los precios suben, el Estado recibe más dinero y tu sueldo sigue igual. La cuenta no da. Hoy la lucha es por un salario mínimo de al menos USD 300. ¡Por una vida digna para todos los venezolanos, fijen el salario mínimo ya!», se lee en sus cuentas en redes sociales.
La última vez que se ajustó el salario mínimo fue hace 47 meses, cuando la cifra representaba aproximadamente USD 30. Desde entonces, la inflación y la devaluación han erosionado por completo su valor, convirtiendo la remuneración básica en una expresión simbólica sin capacidad de subsistencia.
Los anuncios prometidos por Piñate son esperados con expectativa por los trabajadores, aunque sectores críticos advierten que, sin una política integral de recuperación del ingreso, cualquier ajuste podría quedar rápidamente neutralizado por la dinámica inflacionaria.
Con información de Noticiero Digital.



