El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó la mañana de este viernes, 27 de febrero, que dos venezolanos, presuntos miembros del Tren de Aragua, fueron detenidos y están siendo acusados de hackeo y robo de cajeros automáticos.
Previo a estas dos detenciones, ya han sido imputados en Estados Unidos al menos 85 integrantes del Tren de Aragua por el esquema para vaciar cajeros automáticos, en una operación conocida como «jackpotting».
Una de las personas acusadas por su participación en este esquema criminal es Jimena Araya, mejor conocida en Venezuela como «Rosita», por el personaje que escenificó en un programa de comedia.
Dos nuevas detenciones
Ahora bien, sobre los dos nuevos acusados, el Departamento de Justicia señaló que están identificados como Moisés Alejandro Martínez Gutiérrez y Lestter Guerrero, ambos de 29 años de edad.
Se les acusa de conspiración para cometer robo bancario y comparecerán ante un tribunal federal en Boston, Massachusetts, próximamente. Esta será la primera imputación de esta trama criminal que se realice en una corte diferente a la de Nebraska, donde se han efectuados las tres rondas anteriores.
La Justicia también remarcó que los dos hombres se encuentran en Estados Unidos sin permiso, de modo que también se le podrían sumar cargos por migración ilegal.
El arresto de los dos delincuentes se produjo el 5 de febrero en Augusta, Maine, mientras intentaban perpetrar un robo a un cajero automático bajo el esquema del jackpotting.
Sobre Martínez Gutiérrez, el Departamento de Justicia explicó que además del robo que intentaba perpetrar cuando fue capturado en flagrancia, también está vinculado al menos a otros cinco robos, que fueron cometidos en Nueva Inglaterra, Connecticut, Massachusetts y New Hampshire; así como otros dos intentos de robo en Rhode Island y Massachusetts.
Por su parte, Guerrero está involucrado en al menos otro robo, el mismo en el que participó su compañero en New Hampshire.
«El cargo de conspiración para cometer robo bancario conlleva una pena de hasta cinco años de prisión, hasta tres años de libertad supervisada y una multa de hasta 250.000 dólares», advirtió el Departamento de Justicia.
Acusaciones colectivas previas
Cabe recordar que en tres ocasiones anteriores se han presentado acusaciones colectivas a miembros del Tren de Aragua por el delito de jackpotting.
Estas rondas se presentan a continuación orden cronológico inverso:
26 de enero: 31 acusados
Hace exactamente un mes y un día, la Justicia de Estados Unidos informó que había imputado a 31 presuntos miembros del Tren de Aragua por su participación en un esquema de hackeo y robo de cajeros automáticos.
«Un gran jurado federal del Distrito de Nebraska emitió una acusación formal adicional contra 31 personas por su participación en una gran conspiración para implementar malware y robar millones de dólares de cajeros automáticos en Estados Unidos», señala un comunicado del Departamento de Justicia estadounidense, con fecha del 26 de enero.
Los acusados fueron imputados por varios delitos, como conspiración para cometer fraude bancario, conspiración para cometer robo a banco y fraude informático, fraude bancario, robo a banco y daños a computadoras.
Asimismo, la fiscal federal del Distrito de Nebraska, Lesley A. Woods, especificó que con los recursos obtenidos mediante el jackpoting en cajeros automáticos, el Tren de Aragua financia otros crímenes como trata de persona, tráfico sexual de menores, secuestros y asesinatos.
9 de diciembre: 22 acusaciones
La acción anterior se llevó a cabo el 9 de diciembre de 2025, cuando fueron acusadas un total de 22 personas, entre ellas «Rosita», quien ya había sido sancionada por el Departamento del Tesoro, que la acusa de estar vinculada al principal cabecilla del Tren de Aragua, Héctor Rusthenford Guerrero Flores (alias «Niño Guerrero»), en concreto por haberlo ayudado a escapar de la cárcel de Tocorón en 2012.
En el caso de imputaciones del 9 de diciembre en Nebraska, «Rosita» y otras 21 personas fueron acusadas por el gran jurado de brindar apoyo material al Tren de Aragua y de «acusaciones fácticas derivadas del esquema nacional de jackpotting de cajeros automáticos, que incluyó robos de muchos cajeros automáticos ubicados en Nebraska».
21 de octubre: 32 acusados
Previamente, la primera ronda de imputaciones por este esquema se dio el 21 de octubre de 2025.
En este caso fueron imputadas 32 personas, con cargos que incluyeron conspiración para cometer fraude bancario, un cargo de conspiración para cometer robo a banco y fraude informático, 18 cargos de fraude bancario, 18 cargos de robo a banco y 18 cargos de daños a computadoras.
En consecuencia, hasta ahora 87 integrantes del Tren de Aragua han sido acusados por el jackpotting.
Modus operandi
A continuación se incluye el «modus operandi» empleado para el robo masivo de los cajeros, según la explicación del Distrito de Nebraska:
Primeramente, la banda criminal reclutaba personas a las que les asignaba sitios con cajeros automáticos en distintas zonas de Estados Unidos para hacer un «reconocimiento inicial».
Los miembros viajaban en grupos, utilizando varios vehículos, a las ubicaciones de los bancos y cooperativas de crédito objetivo. Al llegar a los sitios designados, los delincuentes se familiarizaban con el lugar y tomaban nota de las medidas de seguridad externas de los cajeros automáticos.
Después, abrían el capó o la puerta de los cajeros automáticos y esperaban cerca para comprobar si se activaba una alarma o una respuesta policial. Acto seguido, procedían a extraer el disco duro del cajero, el cual sustituían por otro que ya tenía «precargado» el malware Ploutus. En algunos casos se usaron dispositivos externos, como memorias USB, para introducir el malware en el disco duro original.
El malware instalado comenzaba a emitir comandos no autorizados al módulo de dispensación de efectivo para forzar la retirada de dinero. Además, el malware estaba diseñado para no dejar rastros.
Una vez concretada la extracción del dinero, los criminales se repartían el efectivo e iniciaban operaciones para su blanqueo. Según las acusaciones, este dinero se destinó, al menos en parte, a «financiar el terrorismo».



