El gobierno de Irán anunció este domingo un período de 40 días de luto nacional por la muerte de su líder supremo, Ali Jamenei, quien falleció a los 86 años durante una ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
La confirmación oficial se produjo horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, informara públicamente sobre el deceso del dirigente, que encabezaba la República Islámica desde 1989.
En un mensaje publicado en su red Truth Social, Trump sostuvo que la muerte de Jamenei representa “justicia” y llamó a los iraníes a recuperar el control del país tras décadas bajo el liderazgo clerical.
La televisión estatal iraní difundió la noticia en un mensaje solemne, mientras que la Guardia Revolucionaria emitió un comunicado en el que calificó la muerte como un “martirio” y responsabilizó a Washington y a Tel Aviv por lo ocurrido.
El cuerpo élite iraní advirtió además que habrá represalias y prometió una respuesta “severa y decisiva” contra los responsables del ataque.
En el plano diplomático, el embajador iraní ante la ONU, Amir-Saeid Iravani, denunció durante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad que los ataques constituyen «crímenes de guerra y de lesa humanidad», al señalar que entre las víctimas hay numerosos civiles, incluidos menores de edad.
La escalada militar ha profundizado la tensión en la región y abre un escenario de alta incertidumbre sobre las posibles consecuencias políticas y de seguridad tras la muerte del máximo líder iraní.
En Mashhad, fieles izaron una bandera negra sobre el santuario del Imam Reza, mientras el gobierno decretó siete días feriados adicionales dentro del período oficial de duelo.



