Estados Unidos destruyó nueve buques de guerra iraníes como parte de su ofensiva contra la República Islámica, anunció este domingo el presidente estadounidense, Donald Trump, quien advirtió además que continuará atacando el resto de la Armada iraní.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump detalló que, en otra acción, también fue destruido el cuartel general de la Marina iraní y, con un tono sarcástico, agregó que “por lo demás, su Armada está muy bien”.
La operación, denominada Furia Épica, se lanzó la madrugada del sábado desde la residencia privada de Trump en Mar-a-Lago, en Florida, con el objetivo de derrocar al régimen iraní, pese a que Washington y Teherán mantenían negociaciones para un nuevo pacto nuclear.
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel comenzó tras la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y la eliminación de buena parte de la cúpula militar iraní. Hasta el momento, Estados Unidos ha reportado la muerte de al menos tres militares propios desde el inicio de la operación.
Irán ha prometido vengar la muerte de Jameneí y, en respuesta, ha atacado a Israel, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait, donde Estados Unidos mantiene bases militares estratégicas. Además, la República Islámica nombró un triunvirato para liderar la transición mientras busca un sucesor para Jameneí, en lo que constituye su momento más crítico desde la Revolución de 1979.
El ataque se produce en medio de fuertes tensiones en la región, con acusaciones cruzadas sobre impactos a buques estadounidenses, como el portaaviones USS Abraham Lincoln, información que fue desmentida por el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom).



