Emmanuel Macron, presidente de Francia, ordenó este lunes, 2 de marzo, aumentar el número de ojivas nucleares de su país, con la intención de incrementar el «efecto de disuasión» y proteger al continente europeo.
El discurso se dio en la base francesa de submarinos nucleares de Ile Longue, en un contexto marcado por la guerra en el Medio Oriente, tras los ataques de Estados Unidos e Israel en contra del régimen islámico de Irán. Este último, a su vez, ha desplegado oleadas de ataques en contra de numerosos países de la región, además de Israel, como los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar, Baréin, Jordania, Arabia Saudita y Omán.
En paralelo, Europa sigue intranquila por la guerra en Ucrania, al tiempo que la Unión Europea y la Casa Blanca se distancian ante sus posiciones enfrentadas sobre el abordaje de la geopolítica global.
«Debemos fortalecer nuestra disuasión nuclear ante las múltiples amenazas, y debemos considerar nuestra estrategia de disuasión en el continente europeo, con pleno respeto a nuestra soberanía», declaró Macron al anunció «la implementación gradual» de lo que denominó «disuasión avanzada».
«Es esencial modernizar nuestro arsenal. Por eso ordené aumentar el número de ojivas nucleares en nuestro arsenal», afirmó Macron, pero dijo que ya no revelará más detalles sobre el arsenal nuclear de Francia.
Se sabe que ese país cuenta con el cuarto arsenal nuclear más grande del mundo, estimado en unas 290 ojivas.
Aunque el Reino Unido es otra potencia europea en materia nuclear, ya no es miembro de la Unión Europea. En cualquier caso, ambos países están lejos de la potencia atómica de Estados Unidos y Rusia, que tienen miles de ojivas.


