El Comando Sur de Estados Unidos ejecutó este lunes una operación de vigilancia y presencia militar en el Caribe, desplegando aeronaves de última generación frente al litoral venezolano.
Según el organismo, la misión se llevó a cabo el pasado 6 de marzo y contó con una fuerza combinada que incluyó aviones de combate F-35 de la Marina, aeronaves de patrullaje marítimo P-8 de la Armada y aviones cisterna KC-46 de la Fuerza Aérea, evidenciando un despliegue de alta capacidad logística y operativa.
El jefe del Comando Sur, Francis L. Donovan, subrayó que este operativo de presencia persistente busca ratificar el compromiso de Washington con la seguridad de sus socios regionales. «Siempre estamos vigilando», sentenció el alto mando, vinculando estas maniobras con las estrategias habituales de monitoreo en América Latina orientadas a la detección de amenazas y el combate a las redes internacionales de narcotráfico.
Aunque la operación se realizó cerca del espacio aéreo venezolano, el comunicado oficial no reportó incidentes, enmarcándola dentro de las actividades rutinarias de vigilancia en aguas internacionales.



