El médico infectólogo Julio Castro aclaró este martes que la protección contra la fiebre amarilla es de carácter vitalicio.
Según el experto, cualquier persona que haya recibido la dosis en algún momento de su vida cuenta con respaldo inmunológico permanente y no requiere revacunarse. No obstante, aclaró que aquellos usuarios que hayan extraviado su certificado y necesiten el documento legal pueden recibir una nueva dosis sin que esto represente una incidencia negativa para su salud.
La situación epidemiológica actual es de especial atención, con 40 casos registrados en 14 estados del país y una alarmante tasa de mortalidad del 50%. Castro recordó que esta enfermedad es una zoonosis transmitida por vectores como los mosquitos Haemagogus, Sabethes y eventualmente el Aedes aegypti, y no se contagia de persona a persona. Ante la coexistencia de otros virus como el dengue y el chikungunya, el especialista instó a denunciar cualquier caso sospechoso ante el Ministerio de Salud para un control efectivo.
Al no existir un tratamiento específico, la prevención es crítica. La fiebre amarilla provoca necrosis hepática, derivando en fallas agudas que pueden ser fatales. Los síntomas de alarma incluyen cuadros febriles que deterioran al paciente en menos de 72 horas, insuficiencia renal y una elevación rápida de las transaminasas.
Finalmente, el doctor advirtió que la vacuna está contraindicada para mayores de 60 años y personas con inmunidad severamente comprometida, como pacientes en quimioterapia, usuarios de esteroides o personas con VIH.



